
Un destino de Latinoamérica alcanzó el segundo lugar en el top 10 de sitios que más desean visitar los lectores del New York Times en 2026. Se trata de la Península de Osa, en Costa Rica, que fue superada únicamente por un recorrido en tren por las Montañas Rocosas de Canadá.
La selección surge de una lista paralela al ranking editorial 52 Places to Go in 2026. Tras su publicación, el diario invitó a su audiencia a guardar los destinos visitados y aquellos que desean conocer. Con base en decenas de miles de interacciones, el medio elaboró este listado con los 10 lugares que despertaron mayor interés entre sus lectores.
El New York Times explicó que, aunque considera que los 52 destinos originales valen la pena, este ejercicio permite identificar preferencias reales de viaje. El resultado es un top 10 marcado por paisajes naturales, destinos menos masificados y mejoras recientes en conectividad.
La Península de Osa, la más valorada de la región
En el puesto 2, la Península de Osa es descrita por el medio como un territorio de alta biodiversidad, conocido por su vida silvestre y por poblaciones de perezosos en su entorno natural. El diario subraya que nuevos vuelos directos al principal aeropuerto de Costa Rica han facilitado el acceso al país, lo que ha incrementado el interés de viajeros internacionales por esta región del Pacífico sur.
Este reconocimiento se suma a la inclusión previa de la Osa en la lista editorial de los 52 destinos recomendados para 2026.
Naturaleza terrestre y marina
La Osa concentra algunos de los ecosistemas más diversos de la región. En su territorio se encuentra el Parque Nacional Corcovado, destacado por contar con senderos menos congestionados que otros parques nacionales, lo que permite una experiencia más cercana con la fauna.
La biodiversidad se extiende al mar. Las aguas cercanas a la Isla del Caño son reconocidas por sus arrecifes coralinos y por la presencia de tortugas marinas, delfines, tiburones y rayas, factores que refuerzan su atractivo internacional.
El resultado refleja una tendencia clara entre las personas viajeras: mayor interés por destinos naturales, con menor saturación turística y experiencias ligadas a la conservación.