
Este martes 21 de abril se cumple un año de la muerte del papa Francisco, el primer líder de la Iglesia Católica en provenir del continente americano y en formar parte de la orden jesuita.
Jorge Mario Bergoglio, quien falleció a los 88 años tras dar la misa de Pascuas el día anterior ante una multitud en la Plaza de San Pedro, se destacó por dejar un impacto duradero en la defensa de los desprotegidos y por su simplicidad.
Tras su último adiós, que atrajo a millones de personas, sus restos descansan en la Basílica de Santa María la Mayor en Roma, cerca del altar de San Francisco de Asís. En una tumba sencilla, solo se puede encontrar una placa en el suelo que reza con su nombre en latín: FRANCISCUS.
Repasamos algunas de las frases más significativas que expresó a lo largo de los 12 años de su papado:
- “Hermanos y hermanas, buenas noches. Saben que el deber del cónclave era dar un obispo a Roma. Parece que mis hermanos cardenales han ido a buscarlo casi hasta el fin del mundo... pero aquí estamos”. Esas fueron las primeras palabras que dijo el Sumo Pontífice luego de ser electo Papa en el balcón de San Pedro ante miles de personas, y así marcó el inicio de su papado. En esa ocasión hizo alusión de su origen argentino y simbolizó a la Iglesia de las periferias.
- “¡Cómo me gustaría una Iglesia pobre para los pobres!”. Francisco pronunció estas palabras el 16 de marzo de 2013, tres días después de su elección, al explicar por qué eligió el nombre de Francisco y su intención de una Iglesia más austera y al servicio de los más necesitados.
- “Hagan lío; cuiden los extremos del pueblo, que son los ancianos y los jóvenes; no se dejen excluir, y que no excluyan a los ancianos”. Esta frase la dijo durante la Jornada Mundial de la Juventud en Río de Janeiro en 2013.

- “Si una persona es gay y busca al Señor y tiene buena voluntad, ¿quién soy yo para juzgarla?”. Francisco dijo esta frase revolucionaria para la Iglesia sobre personas homosexuales que buscan a Dios con buena voluntad el 29 de julio de 2013, en el avión de vuelta de Brasil. Abrió el debate sobre su inclusión sin cambiar doctrina.
- “Queremos seguridad, demos seguridad; queremos vida, demos vida; queremos oportunidades, brindemos oportunidades”. Son palabras que dijo el 24 de setiembre de 2015 ante el Congreso de Estados Unidos y resumen su llamado a la Regla de Oro aplicada a migración, pobreza y justicia social. Se trató de la primera vez en la historia que un Sumo Pontífice habló ante el Capitolio.
- “Una persona que piensa en construir muros y no en construir puentes, no es un cristiano”. Este dicho fue dirigido a Donald Trump cuando comenzó su primera candidatura presidencial en 2017 y prometió construir un muro en la frontera entre Estados Unidos y México para evitar el paso de los migrantes.
- “La inclusión de la mujer no es una moda feminista, es un acto de justicia”. La frase fue expresada en una entrevista publicada el 5 de setiembre de 2022, cuando abordó el papel de la mujer en la Iglesia y subrayó la necesidad de su participación activa en roles de liderazgo. Durante su pontificado, hizo algunas reformas institucionales que permitieron el acceso de mujeres a roles de liderazgo y decisión.
- “Aunque ahora tengo una deuda con todo el mundo y me falta visitar muchos países grandes, especialmente algunos que nunca recibieron la visita de un Papa, siempre llevo a mi Argentina en el corazón”. Esta fue la explicación que dio en 2022 a través de una carta al arzobispo de La Plata, Víctor Manuel Fernández, sobre por qué no visitó a la Argentina durante su papado.
- “Sustituyan los miedos por los sueños. ¡No sean administradores de miedos, sino emprendedores de sueños!”. Eso dijo durante la Jornada Mundial de la Juventud en Lisboa 2023, para animar a los jóvenes a superar sus temores y perseguir sus aspiraciones con valentía.
- “Todas las religiones son un camino para llegar a Dios”. En 2024 dijo esta frase en Singapur, donde destacó al diálogo interreligioso como vía fraternal pese a las diferencias doctrinales.
- “Esto no es una guerra, es crueldad”. Francisco pronunció estas palabras en diciembre de 2024 tras los bombardeos israelíes que mataron niños en Gaza, criticando la desproporción y el sufrimiento infantil. Estuvo muy involucrado en el conflicto y abogó por el cese al fuego y la liberación de rehenes.

