
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a tensar el escenario geopolítico internacional al divulgar este martes dos imágenes creadas con inteligencia artificial que aluden a una eventual “conquista” de Groenlandia, territorio autónomo adscrito a Dinamarca, y a su incorporación a Estados Unidos.
Las imágenes, publicadas en la red social Truth Social, muestran a Trump acompañado del secretario de Estado, Marco Rubio, y del vicepresidente James David Vance, mientras colocan una bandera estadounidense en suelo groenlandés.
Otra de las ilustraciones muestra a Trump frente a líderes europeos en su oficina con un mapa donde Groenlandia aparece como parte del territorio de Estados Unidos.
La difusión del material, presentada por el propio mandatario como una “broma”, se inscribe en la estrategia comunicacional de la Casa Blanca, que ha recurrido de forma reiterada a contenidos generados con inteligencia artificial para reforzar mensajes políticos de alto impacto visual.
Este martes, Trump afirmó que espera “poca resistencia” de parte de los dirigentes europeos frente a su interés por adquirir Groenlandia y anunció una reunión en el marco del Foro Económico Mundial, que se celebra esta semana en Davos, Suiza.
“No creo que se opondrán demasiado. Tenemos que conseguirlo. Tienen que hacerlo”, dijo el mandatario republicano a periodistas en Florida, al referirse a sus intenciones sobre la isla ártica, rica en recursos minerales estratégicos.
Horas después, reforzó su postura en Truth Social.
“Groenlandia es imprescindible para la seguridad nacional y mundial. No puede haber marcha atrás”, escribió.
Trump aseguró además haber acordado una reunión “con las distintas partes” durante el foro de Davos, al que prevé asistir a partir del miércoles, mientras la controversia por Groenlandia amenaza con reavivar tensiones comerciales entre Estados Unidos y Europa.

Respuesta europea firme
Sin embargo, la Unión Europea reaccionó este mismo martes con cautela, pero prometió una respuesta “firme” ante las amenazas del presidente estadounidense.
El tema figura en la agenda de conversaciones en Davos sobre el futuro del territorio ártico.
Desde su regreso a la Casa Blanca, hace exactamente un año, Trump ha reiterado su intención de tomar control de Groenlandia, bajo el argumento de que resulta clave para la seguridad nacional de Estados Unidos.
En varias ocasiones ha sostenido que, de no hacerlo Washington, el territorio podría quedar bajo influencia de Rusia o China.
Como parte de su estrategia de presión, el mandatario ha amenazado con imponer aranceles a al menos ocho países europeos —entre ellos Reino Unido, Francia y Alemania— que han manifestado su rechazo a cualquier intento de anexión o compra del territorio danés.
Durante su discurso en el Foro Económico Mundial, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, advirtió que la postura de Trump podría arrastrar las relaciones entre la Unión Europea y Estados Unidos a una “espiral descendente”, en un contexto ya marcado por disputas comerciales y estratégicas.
