
Washington, D. C. El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció la mayor retirada de la cooperación internacional en la historia de su país. El mandatario republicano firmó un decreto el miércoles en el que ordena la retirada de Estados Unidos de 66 organizaciones internacionales que “ya no sirven a los intereses” nacionales, anunció la Casa Blanca.
La orden involucra a 31 organizaciones de Naciones Unidas y a 35 entidades no pertenecientes a la ONU, señaló en un comunicado en X, sin nombrarlas.
Según la agencia Reuters, la Casa Blanca dijo que promueven “políticas climáticas radicales, gobernanza global y programas ideológicos que entran en conflicto con la soberanía y la fortaleza económica de Estados Unidos”.
“La administración Trump ha determinado que estas instituciones son redundantes en su alcance, están mal gestionadas, son innecesarias, derrochadoras, mal administradas, cooptadas por los intereses de actores que impulsan sus propias agendas en contra de las nuestras, o representan una amenaza para la soberanía, las libertades y la prosperidad general de nuestra nación”, señaló el Departamento de Estado en un comunicado.
Retirada de la cooperación global
Tras su retorno a la Casa Blanca hace casi un año, el presidente republicano está implementando su visión de “Estados Unidos primero”.
Como en su primer mandato, decidió retirar a Estados Unidos del Acuerdo de París sobre el clima y de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, Unesco, a la que Washington había vuelto bajo la presidencia de Joe Biden.
Además, dio un portazo a la Organización Mundial de la Salud.
La administración Trump también recortó ampliamente la ayuda estadounidense en el extranjero, lo cual golpeó los presupuestos de numerosas organizaciones de la ONU que se vieron obligadas a reducir sus actividades sobre el terreno, como la Oficina del Alto Comisionado para los Refugiados (ACNUR) o el Programa Mundial de Alimentos (PMA).
Desde la tribuna de la Asamblea General de Naciones Unidas en septiembre, Donald Trump lanzó un ataque frontal contra la ONU, que según él está “muy lejos de alcanzar su potencial”.
