
Washington, Estados Unidos. El presidente Donald Trump ordenó el viernes al gobierno de Estados Unidos dejar de usar “inmediatamente” la inteligencia artificial de Anthropic, luego de que la empresa rechazara la exigencia del Pentágono de autorizar el uso militar incondicional de sus modelos Claude.
“Estoy ordenando A TODAS las agencias federales del gobierno de Estados Unidos que CESEN INMEDIATAMENTE todo el uso de la tecnología de Anthropic. No la necesitamos, no la queremos y no volveremos a hacer negocios con ellos”, escribió Trump en su plataforma Truth Social.
La compañía Anthropic dijo el jueves que no otorgaría al Departamento de Defensa de Estados Unidos el uso militar sin restricciones de su tecnología de inteligencia artificial, a pesar de las presiones del Pentágono.
“Estas amenazas no cambian nuestra posición: no podemos, en conciencia, acceder a su solicitud”, dijo en un comunicado Dario Amodei, director ejecutivo de la empresa.
Amodei dijo que los modelos de Anthropic han sido desplegados por el Pentágono y las agencias de inteligencia para defender al país, pero que la compañía traza una línea ética respecto a su uso para la vigilancia masiva de ciudadanos estadounidenses y para armas totalmente autónomas.
“El uso de estos sistemas para la vigilancia doméstica masiva es incompatible con los valores democráticos”, afirmó el ejecutivo.
En su mensaje, Trump describió a la empresa de inteligencia de artificial como una compañía “de izquierda”, sin fundamento.
“Habrá un periodo de eliminación gradual de seis meses para agencias como el Departamento de Guerra que usan productos de Anthropic en varios niveles”, agregó el presidente, refiriéndose al Departamento de Defensa.
Anthropic no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios sobre el anuncio de Trump.
El Pentágono había dicho que Anthropic debía aceptar sus condiciones antes de las 17H01 (22H01 GMT) del viernes o enfrentarse a una orden de cumplimiento forzoso bajo la Ley de Producción de Defensa.
Esta normativa de la era de la Guerra Fría otorga al gobierno federal amplios poderes para obligar a la industria privada a priorizar las necesidades de seguridad nacional.
El Pentágono también amenazó con designar a Anthropic como un riesgo para la cadena de suministro, una etiqueta normalmente reservada para empresas de países adversarios y que podría perjudicar seriamente la reputación de la compañía.

