
Nueva York, Estados Unidos. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pagó una indemnización de $5,6 millones a la escritora E. Jean Carroll, según un documento judicial conocido el martes.
Un jurado civil encontró responsable a Trump de agresión sexual y difamación.
“Hace tres años, de manera unánime, un jurado de nueve personas encontró al presidente Trump responsable de agredir sexualmente y difamar a E. Jean Carroll”, refirió Roberta Kaplan, abogada de la escritora, en un comunicado.
“Hoy, nos complace informar que ella ha recibido la indemnización que el jurado le otorgó como resultado de ese veredicto”, agregó.
A finales de junio, la Corte Suprema de Estados Unidos negó la apelación de Trump contra el fallo inicial de mayo de 2023.
Este es uno de los dos procesos que Carroll impulsó contra el actual presidente por una agresión sexual que, según denunció, sufrió en unos grandes almacenes de Nueva York a mediados de la década de 1990.
Posteriormente, Trump incurrió en un delito de difamación al afirmar que la escritora inventó la historia para impulsar las ventas de un libro.
El segundo caso, presentado en el 2022, fue el primero en llegar a juicio y es el que concluyó con una condena de $5 millones en concepto de indemnización para Trump.
El primer caso terminó con otra condena de $83 millones de dólares. Con los intereses acumulados, la compensación total supera ya los 100 millones de dólares (unos 88 millones de euros).
A finales de junio, un portavoz del equipo legal de Trump calificó la sentencia ante la cadena CNN como una “caza de brujas” y vinculó el caso al Partido Demócrata.
“El pueblo estadounidense respalda al presidente y exige el fin inmediato de todas las cacerías de brujas, incluida la farsa de los engaños de Carroll, financiada por los demócratas”, afirmó.
Además, el portavoz criticó la “instrumentalización del sistema judicial” y aseguró que el mandatario estadounidense mantiene su atención en desarrollar su agenda para “hacer que Estados Unidos vuelva a ser grande”.
En un primer momento, la defensa del presidente intentó acogerse a la inmunidad presidencial para frenar el proceso. Posteriormente, cuestionó el uso como prueba de una grabación de 2005 en la que Trump quedó registrado con el micrófono abierto mientras hacía unas conocidas declaraciones sobre cómo manoseaba y besaba a mujeres sin su consentimiento.
