El Tribunal Noveno de Sentencia de Guatemala decidió mantener en libertad al periodista José Rubén Zamora mientras consulta a la Sala Segunda de Apelaciones sobre cómo proceder en su caso. Esta resolución surge después de que un tribunal de apelaciones anuló su arresto domiciliario el pasado 15 de noviembre y ordenó su regreso a prisión, decisión que generó un amplio rechazo, incluido el del presidente Bernardo Arévalo.
La consulta planteada por las juezas del Tribunal Noveno busca determinar si se debe ejecutar la orden de encarcelamiento, dado que existe un recurso de amparo en trámite ante la Cámara de Amparos y Antejuicios de la Corte Suprema, que podría suspender la decisión de los magistrados. La defensa de Zamora, liderada por la abogada Jovita Tzul, espera que este recurso impida su retorno a prisión, al considerar la resolución como “arbitraria”.
El caso de José Rubén Zamora
Zamora, fundador y exdirector del diario El Periódico, fue arrestado en julio de 2022 tras publicar investigaciones que involucraban al expresidente Alejandro Giammattei en casos de corrupción. Desde entonces, su caso ha sido objeto de controversia tanto a nivel nacional como internacional, con organizaciones de prensa denunciando un ataque a la libertad de expresión.
El periodista guatemalteco José Rubén Zamora, en arresto domiciliario por una cuestionada acusación de lavado de dinero, afirmó este lunes que no teme regresar a prisión y que continuará enfrentando a jueces y fiscales “corruptos” que controlan el sistema de justicia de su país.
“Sigo declarándome inocente. Aquí o en Mariscal (cárcel militar) voy a enfrentar a estos jueces y fiscales corruptos”, declaró Zamora al concluir una audiencia en un tribunal que debe decidir si retorna a prisión o permanece bajo arresto domiciliario desde octubre pasado.
“Con gente civilizada, decente y correcta, inician cualquier persecución política utilizando prácticas arbitrarias y de terrorismo de Estado. Sin embargo, son alcahuetas del narcotráfico. Seguiré, de alguna manera, con tranquilidad y serenidad, recibiendo las infamias de Fundaterror (Fundación contra el Terrorismo) y de otros monigotes que no se cansan de difamar e insultar; pero, eventualmente, me corresponderá a mí perseguirlos legalmente en su debido proceso”, puntualizó.

El periodista, quien estuvo recluido en el cuartel Mariscal Zavala por más de dos años, fue liberado bajo arresto domiciliario en octubre pasado. Sin embargo, la Fiscalía presentó una apelación que derivó en la orden de su retorno a prisión. La defensa de Zamora sostiene que las acusaciones de chantaje, lavado de dinero y obstrucción de la justicia responden a una persecución política, especialmente considerando las sanciones internacionales contra la fiscal general, Consuelo Porras, y otros funcionarios judiciales.
Reacciones y contexto político
La decisión de revocar el arresto domiciliario ha generado opiniones divididas. El presidente Bernardo Arévalo calificó la medida como “abusiva y arbitraria”, mientras que organizaciones como Reporteros Sin Fronteras (RSF) la consideraron una evidencia de la corrupción en el sistema judicial guatemalteco. Por su parte, grupos conservadores como la Fundación Contra el Terrorismo (FCT) celebraron la orden judicial, tildando a Zamora de “delincuente”.
En una entrevista reciente, Zamora describió al gobierno de Guatemala como una “clepto-narco-dictadura con disfraz de democracia” y expresó que, a pesar de los años en prisión, se siente libre y digno. En junio de 2023, un tribunal lo había condenado a seis años de cárcel por lavado de dinero, pero esta sentencia fue anulada y el juicio deberá repetirse.
El desafío para el sistema judicial
El caso de José Rubén Zamora pone a prueba el sistema judicial de Guatemala, donde las decisiones en su contra han sido calificadas como ataques directos a la libertad de prensa. Su retorno a prisión o la eventual ratificación de su libertad dependerán de las próximas resoluciones de las instancias judiciales involucradas.
