Toyota mantiene suspendida la producción de automóviles en Brasil y proyecta reiniciar operaciones hasta 2026, luego de que un fuerte temporal destruyera su planta de motores en Porto Feliz, en el estado de São Paulo.
Las unidades de Sorocaba, Indaiatuba y Porto Feliz siguen sin operar mientras se evalúan los daños ocasionados por el desastre climático.
La empresa contempla importar motores desde Japón e Indonesia como alternativa para reactivar la producción. Las versiones de 1.5 y 2.0 litros abastecerán a las fábricas brasileñas, mientras que el motor 1.8 híbrido ya llega al país por vía de importación.
Fuentes vinculadas a Toyota indicaron que los propulsores 1.5 y 2.0 deberán ser convertidos, debido a que el modelo flex de estos motores tiene una configuración exclusiva para Brasil. Esta conversión arrancaría en enero de 2026, por lo que la empresa no prevé retomar la producción antes de esa fecha.
La situación con el motor 1.5 de la familia 2NR-FBE, utilizado en el Yaris de exportación y el Yaris Cross, representa menos complicaciones.
La planta de Karawang, cerca de Yakarta, Indonesia, ya produce una versión bicombustible compatible con gasolina y etanol. En este caso, el propulsor se identifica como 2NR-FE y la instalación cuenta con una capacidad de producción anual de 215.000 unidades, según datos de Marklines.
Para el motor 2.0 litros de la familia Dynamic Force, Toyota definió que la conversión se realizará sobre las unidades fabricadas en la planta de Kamigo, Japón, que alcanzó una producción de 1,3 millones de motores en 2024. Aunque existen otras fábricas en Polonia y Estados Unidos, su capacidad es menor, lo que inclinó la decisión hacia la planta japonesa.
Toyota aún no ha dado fechas definitivas para el restablecimiento de la producción en Brasil. La compañía solo emitió un comunicado oficial donde indicó que la recuperación de la planta afectada “llevará meses”.
Las consecuencias de la suspensión ya se evidencian en las concesionarias. Modelos como el Corolla y el Corolla Cross comienzan a escasear. Algunas agencias han suspendido las ventas por falta de inventario, sin certeza de nuevas entregas.
El paro total se debe a la ausencia de motores, ya que Porto Feliz abastece a las fábricas de Sorocaba e Indaiatuba.
En esta última se fabrica el Corolla sedán, mientras que en Sorocaba se ensamblan el Corolla Cross, el Yaris para exportación y las primeras unidades del Yaris Cross, cuyo lanzamiento fue aplazado por el siniestro.
Como respuesta a la paralización, las tres plantas de Toyota entrarán en régimen de layoff, mecanismo temporal que permite suspender contratos o reducir jornadas y salarios sin necesidad de despidos definitivos.