
Al norte de Estocolmo, la prisión de Rosersberg avanza en preparativos para recibir a menores de 13 años. La medida responde a una reforma que busca frenar la delincuencia juvenil. El plan genera críticas de organizaciones y expertos.
El gobierno conservador, con apoyo de los Demócratas Suecos, anunció en enero la reducción de la edad de responsabilidad penal de 15 a 13 años. La decisión aplicará en delitos con penas de al menos cuatro años de cárcel. El objetivo es frenar el uso de menores por parte de redes criminales.
Estas organizaciones utilizan a jóvenes para cometer ataques con explosivos y tiroteos. El argumento de las bandas se basa en que los menores evitan la prisión. Las autoridades intentan romper ese patrón.
Hasta ahora, los menores que cometían delitos graves eran enviados a centros juveniles conocidos como SiS-hem. Estas instalaciones enfrentan problemas estructurales. También se convirtieron en espacios de reclutamiento criminal.
La reforma aún requiere aprobación del Parlamento. Sin embargo, varias cárceles iniciaron ajustes. Rosersberg figura entre las primeras en adaptarse antes del 1 de julio.
Una unidad del centro liberó a 51 reclusos adultos. El espacio permitirá albergar hasta 24 menores. Las autoridades adecuaron infraestructura y servicios.
Los cambios incluyen la construcción de aulas educativas y la remodelación de celdas. También eliminaron áreas para fumadores. El entorno incorpora más zonas de descanso y actividad física.
Cada menor ocupará una celda de 10 metros cuadrados. Antes, ese espacio alojaba a dos adultos. Las habitaciones cuentan con televisión y paredes en color verde.
Los jóvenes se distribuirán en grupos de seis por corredor. Cada área tendrá duchas compartidas, patio privado y aula propia. El modelo prioriza la supervisión constante.
La educación será obligatoria hasta los 16 años. La administración considera este elemento como eje central del programa. La antigua cafetería se demolió para ampliar espacios académicos.
El personal aumentó para cubrir nuevas necesidades. Cada menor requerirá el doble de vigilancia. Los funcionarios asumirán funciones vinculadas al bienestar infantil.
Las autoridades señalaron que deberán actuar bajo el principio del interés superior del menor. Esto implica retos operativos. La gestión incluirá aspectos cotidianos como la asistencia a clases.
Los jóvenes permanecerán acompañados en todo momento. La supervisión aplicará en actividades recreativas y educativas. El horario establece encierro entre las 8 p. m. y las 7 a. m. Cada celda tendrá intercomunicador.
Diversas organizaciones cuestionaron la reforma. El grupo Bris, defensor de derechos infantiles, alertó sobre efectos negativos. Señaló que la medida puede aumentar la criminalidad en edades más tempranas.
Expertos indicaron que encarcelar a menores afecta su desarrollo. También incrementa el riesgo de reincidencia. Suecia mantuvo por más de 150 años la edad penal en 15 años.
Las críticas también apuntan a la imagen internacional del país. Señalan un posible impacto en su credibilidad en derechos del niño.
El gobierno impulsa varias reformas en seguridad antes de las elecciones legislativas de setiembre.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La información fue investigada y seleccionada por un periodista y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
