
Naciones Unidas, Estados Unidos. La excanciller de Guyana Carolyn Rodrigues-Birkett tomó la delantera este viernes en la carrera para convertirse en la próxima secretaria general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). La guyanesa superó a la exvicepresidenta de Costa Rica Rebeca Grynspan en una segunda votación indicativa del Consejo de Seguridad.
Rodrigues-Birkett obtuvo ocho apoyos, tres votos en contra y cuatro miembros sin opinión, según medios especializados como Pass Blue. Grynspan recibió siete apoyos, cuatro votos en contra y cuatro miembros sin opinión.
El argentino Rafael Grossi quedó detrás de ambas candidatas. El director del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) consiguió siete apoyos, seis votos en contra y dos miembros sin opinión.
El resultado cambió el orden de la carrera pero no es definitivo. Grynspan había ocupado el primer lugar en una votación inicial realizada en julio.
Rodrigues-Birkett tiene 52 años y es la aspirante de menor edad. Grynspan tiene 70 años y Grossi 65 años.
Los 15 miembros del Consejo de Seguridad se reunieron a puerta cerrada en una votación secreta desde las 10 a. m. de este viernes. Cada integrante asignó de forma anónima una de tres calificaciones a los candidatos: apoyo, rechazo o ausencia de opinión.
Ocho candidatos buscan suceder a António Guterres
Cinco mujeres y tres hombres aspiran hasta ahora al cargo de secretario general de la ONU. El ganador sucederá al portugués António Guterres, de 77 años.
Guterres terminará su segundo mandato de cinco años el próximo 31 de diciembre.
El embajador de la República Democrática del Congo ante Naciones Unidas, Zenon Ngay Mukongo, consideró después de la votación que todavía era demasiado pronto para alcanzar un consenso.
Daniel Forti, del International Crisis Group, señaló antes de la votación que las cinco potencias con derecho a veto podrían esperar para revelar sus preferencias. Se trata de Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Reino Unido. Forti también planteó la posibilidad de que aparezcan nuevos aspirantes.
América Latina busca quedarse con la secretaría general
Una tradición de alternancia geográfica entre continentes coloca esta vez a América Latina entre las regiones que reclaman el puesto. Esa práctica no siempre se respeta.
Esta circunstancia explica que la mayoría de los candidatos procedan de la región. También existe presión para que una mujer dirija la ONU por primera vez.
Además de Rodrigues-Birkett, Grynspan y Grossi, compiten la expresidenta de Chile y ex alta comisionada de Derechos Humanos de la ONU Michelle Bachelet, de 74 años, y la excanciller de Ecuador María Fernanda Espinosa, de 61 años.
La lista incluye al diplomático ugandés Olara Otunnu, de 75 años, al expresidente de Senegal Macky Sall, de 64 años, y la diplomática y exministra de Comercio de Ecuador, Ivonne A-Baki, de 75 años.
La elección ocurre en un momento crítico para la ONU
El proceso se desarrolla mientras Naciones Unidas atraviesa uno de los períodos más difíciles de su historia. La organización enfrenta un debilitamiento del multilateralismo, divisiones persistentes dentro del Consejo de Seguridad y graves problemas financieros.
La ONU también recibe presión de Estados Unidos bajo la presidencia de Donald Trump. El mandatario cuestiona con frecuencia el papel y el financiamiento de la organización.
Naciones Unidas enfrenta dificultades para ejercer influencia en varios conflictos importantes. Al mismo tiempo, los recortes presupuestarios amenazan las operaciones humanitarias y de paz.
Rodrigues-Birkett plantea fortalecer el multilateralismo. También propone una organización con mayor capacidad de respuesta y eficacia. Su planteamiento incluye reducir el efecto de las trabas burocráticas.
¿Qué necesita un candidato para dirigir la ONU?
El proceso podría extenderse durante semanas o incluso meses. Un candidato necesita al menos nueve votos para imponerse.
Además, debe evitar el veto de cualquiera de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad: Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Reino Unido.
Después, el nombre seleccionado pasa a la Asamblea General de la ONU. En la práctica, este órgano suele respaldar al candidato recomendado.
El resultado todavía es incierto. Las preferencias de los integrantes del Consejo permanecen dispersas. La posición de las grandes potencias con derecho a veto constituye una de las principales incógnitas.
Antonia Urrejola, integrante del equipo de excancilleres que respalda a Michelle Bachelet, explicó que analizarán con calma esta segunda votación informal. Según su valoración, el resultado muestra que todavía no existe un candidato favorito porque quienes encabezaban la competencia perdieron apoyos.
Urrejola agregó que Bachelet definirá sus próximos pasos junto con Brasil y México.
La lista de aspirantes tampoco está necesariamente cerrada. El representante permanente de Rusia ante la ONU, Vassili Nebenzia, señaló el jueves que podrían aparecer otros candidatos.
Nebenzia explicó que esa posibilidad aumentaría si el proceso entra en un estancamiento y ninguno de los actuales aspirantes consigue despegar.
