
La investigación sobre la muerte de Maria Eduarda Rodrigues de Freitas, una joven brasileña de 21 años que cayó desde unos 40 metros de altura durante un salto de bungee jumping, avanza con nuevos testimonios que buscan explicar cómo fue lanzada sin estar conectada a las cuerdas de seguridad.
El accidente ocurrió el sábado en la llamada Ponte do Esqueleto, en el estado de São Paulo. Videos grabados por asistentes muestran el momento en que tres instructores lanzan a la joven mientras las cuerdas permanecen en el suelo. Segundos después, varias personas comienzan a gritar al percatarse de la falla.
Estas son las principales revelaciones que han surgido desde entonces:
Los instructores alegan un ‘apagón’
Tres hombres permanecen detenidos mientras la Policía investiga el caso como homicidio con dolo eventual.
Según la delegada Andréa Dantas Levy, dos de los instructores declararon que sufrieron un “apagón” durante los preparativos del salto y no pueden explicar en qué momento dejaron de colocar las cuerdas de seguridad.
La funcionaria indicó que los investigados afirmaron no recordar dónde ocurrió la falla ni quién debía realizar la verificación final del equipo.
Las autoridades consideran que, por tratarse de una actividad de alto riesgo, los procedimientos de seguridad debían revisarse varias veces antes de autorizar el lanzamiento.
La joven aún tenía signos vitales
Otra de las revelaciones provino de Rayza Dias, una enfermera que participó en las labores de rescate.
La profesional aseguró que Maria Eduarda seguía con vida cuando fue alcanzada por las primeras personas que descendieron hasta el lugar de la caída.
“Tenía una respiración agitada y una pulsación muy débil, pero todavía tenía pulsación”, relató a medios brasileños.
Dias afirmó además que logró hablar con la joven mientras intentaban brindarle atención de emergencia.
Sin embargo, pese a los esfuerzos de rescate, la víctima murió poco después.
La operación era informal
La investigación también analiza quién organizaba la actividad.
De acuerdo con la Policía, los saltos eran promocionados mediante perfiles en redes sociales asociados a las marcas “Ih Voei” y “Entre Cordas”. No obstante, las autoridades sostienen que detrás de la operación no existía una empresa formalmente constituida.
Los perfiles vinculados a la actividad dejaron de estar disponibles tras la repercusión del caso.
Una cámara que podría ser clave
Los investigadores también buscan una cámara de 360 grados que Maria Eduarda llevaba consigo durante el salto.
Según las autoridades, la joven había pagado un monto adicional para grabar la experiencia. El dispositivo no ha sido localizado y podría aportar información sobre los minutos previos al accidente.
Continúan las investigaciones
La Policía intenta determinar cómo falló el protocolo de seguridad y quién tenía la responsabilidad final de verificar que las cuerdas estuvieran correctamente instaladas antes del lanzamiento.
Mientras tanto, el caso ha reabierto el debate sobre la seguridad en actividades extremas y sobre el control de acceso a la Ponte do Esqueleto, un sitio que ya había sido escenario de otros accidentes en años recientes.
*Esta nota contó con información del medio ‘O Globo’, de Grupo Diarios de América (GDA).
