
Ciudad de Panamá, Panamá. El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, dio este viernes por terminada la crisis con Estados Unidos, después de que Donald Trump amenazara en 2025 con recuperar el canal interoceánico por estar supuestamente controlado por China.
Desde que asumió su mandato presidencial, hace un año, Trump emprendió una ofensiva diplomática de presión contra Panamá por considerar que Pekín controla la ruta marítima a través de la compañía hongkonesa Hutchison Holdings, que opera bajo concesión dos puertos en el Pacífico y el Atlántico.
La amenaza del republicano, reiterada varias veces durante 2025, causó consternación en Panamá, aliado de Washington, que incluso llegó a exigir sin éxito que sus buques cruzaran gratuitamente el canal, pese a que tratados bilaterales lo impiden.
“Panamá avanzó hacia una relación de respeto, recuperación de confianza, trabajo conjunto y amistad, y el canal siguió siendo panameño, como en efecto lo seguirá siendo”, celebró Mulino en su tradicional discurso de inicio de año ante la Asamblea Nacional.
El presidente señaló que “con pulso y tiempo” y trabajo diplomático se recompuso la relación bilateral y actualmente Panamá colabora “activamente” con Estados Unidos “en la lucha contra el crimen internacional”.
“Atrás quedaron los malos augurios y las declaraciones rimbombantes con mirada cortoplacista”, dijo, aludiendo a sus críticos.

Estados Unidos construyó e inauguró en 1914 el canal, pero lo entregó a Panamá el 31 de diciembre de 1999 en virtud de tratados bilaterales.
Esos acuerdos establecen que todos los barcos, independientemente del país que sean, pagarán los peajes con base en la capacidad del buque y el tipo de carga.
En medio de las amenazas de Trump, Washington y Panamá firmaron unos controvertidos acuerdos de seguridad que permiten a tropas estadounidenses realizar ejercicios de combate durante tres años en territorio panameño.
En plena crisis con Venezuela, el ejército estadounidense ha realizado tres maniobras junto a la policía panameña y para este año ya hay nuevos ejercicios programados.
Además, Hutchison Holdings accedió a vender las terminales portuarias en el canal a un conglomerado liderado por la estadounidense BlackRock, aunque la venta aún no se concreta.
El contrato de concesión de los puertos a la empresa hongkonesa, que fue demandado judicialmente, ha sido criticado por altos funcionarios panameños.
