San Salvador. El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, lideraría la reelección y controlaría ampliamente el Congreso en las elecciones del 4 de febrero, según una encuesta de la Universidad Francisco Gavidia (UFG) divulgada este martes.
Bukele, representando a su partido Nuevas Ideas (NI), alcanzó un 70,9% de la intención de voto, de acuerdo con la encuesta realizada del 3 al 8 de enero con una muestra de 1.904 personas y un margen de error del 2,8%.
El candidato de la exguerrilla del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN, izquierda), el exdiputado Manuel Flores, se ubicó en segundo lugar con un 2,9%. Mientras tanto, la Alianza Republicana Nacionalista (Arena), liderada por el empresario Joel Sánchez, obtuvo un 2,7%, y Luis Parada, del partido Nuestro Tiempo (NT, centro), alcanzó un 1,1%.
Otros dos candidatos compartieron un 1,2%.
Un 21,2% de los encuestados se abstuvieron de opinar o anularon su voto.

El FMLN y Arena tradicionalmente dominaron la política salvadoreña desde la finalización de la guerra civil salvadoreña en 1992. No obstante, Bukele rompió con este bipartidismo en 2019 al ganar la presidencia.
En las elecciones de febrero, con un padrón de 6,2 millones de electores, también se renovará el Congreso, que reducirá su composición de 84 a 60 diputados según una reforma a la ley electoral.
La proyección de la encuesta sugiere que Nuevas Ideas podría obtener 57 diputados, Arena 2, y el Partido Demócrata Cristiano 1.
Otra encuesta realizada en diciembre por la Universidad Centroamericana (UCA) indicó que siete de cada 10 salvadoreños están “de acuerdo” con que Bukele busque la reelección.
Bukele obtuvo una licencia del Congreso el 30 de noviembre por seis meses para lanzarse a la campaña de reelección. Su respaldo masivo se debe a su “guerra” contra las pandillas, la cual ha brindado tranquilidad a la población, aunque generó críticas por la limitación de derechos civiles bajo un régimen de excepción desde marzo de 2022, según grupos de derechos humanos.
Un polémico fallo de la corte constitucional habilitó a Bukele para buscar un segundo mandato consecutivo, pese a que la carta magna salvadoreña originalmente no permitía la reelección.
