AFP. 11 septiembre
Fernando Haddad, nuevo candidato presidencial del PT, junto a su compañera de fórmula, Manuela D'Ávila, luego del anuncio -este martes 11 de setiembre del 2018- del retiro del exmandatario Lula da Silva como aspirante a la Presidencia.
Fernando Haddad, nuevo candidato presidencial del PT, junto a su compañera de fórmula, Manuela D'Ávila, luego del anuncio -este martes 11 de setiembre del 2018- del retiro del exmandatario Lula da Silva como aspirante a la Presidencia.

Curitiba, Brasil. El encarcelado exmandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva ungió este martes a su compañero de fórmula Fernando Haddad como candidato presidencial a las elecciones de octubre, ante la imposibilidad legal de mantenerse en carrera.

“Quiero pedir, de todo corazón, a todos los que votarían por mí que voten por el compañero Fernando Haddad para presidente de la República”, afirmó Lula en una carta leída ante militantes y dirigentes del Partido de los Trabajadores (PT) delante de la cárcel de Curitiba (sur del país) donde purga una pena de 12años y un mes por corrupción y lavado de dinero.

El Tribunal Superior Electoral (TSE) invalidó el 1.° de setiembre la candidatura de Lula, de 72 años, a causa de su situación judicial, y emplazó al PT a designarle un reemplazante antes de este martes a las 19 horas locales (4 p. m. en Costa Rica), so pena de quedar excluido de los comicios del 7 de octubre.

"Frente a esas circunstancias tengo que tomar una decisión, en el plazo impuesto de forma arbitraria", explicó Lula, al tiempo que los participantes en el acto respaldaban su decisión al grito de "Brasil urgente, Haddad presidente".

Haddad, excalde de São Paulo y exministro de Educación de 55 años, estará acompañado en la papeleta por la diputada Manuela D'Ávila, de 37 años, del Partido Comunista do Brasil (PCdoB).

“La lucha apenas ha comenzado. ¡Vamos Haddad! ¡Haddad es Lula!” , tuiteó el PT en su cuenta. “Fue ministro de Lula, es abogado de Lula y lo mejor: es amigo de Lula”.

Lula, identificado con los programas sociales que durante sus dos gobiernos permitieron sacar de la pobreza extrema a millones de brasileños, era el gran favorito en los sondeos.

Su intención de voto subió incluso después de ser condenado como propietario de un apartamento en el litoral paulista, ofrecido por la constructora OAS a cambio de su mediación para obtener contratos en la empresa estatal Petrobras.

Lula estuvo en Costa Rica en agosto del 2011, patrocinado por OAS, "para impartir una conferencia a empresarios y autoridades gubernamentales de la región sobre el tema de la “integración y desarrollo económico y social de los países latinoamericanos”, según informó entonces el diario La Nación.

El exlíder sindical, objeto de otros cinco procesos, se declara inocente en todos y denuncia un acoso judicial y mediático para impedir que el PT vuelva al poder.

El PT ganó las últimas cuatro elecciones presidenciales, dos con Lula (2002 y 2006) y dos con su heredera política, Dilma Rousseff (2010 y 2014), destituida en 2016 por el Congreso bajo la acusación de manipular las cuentas públicas. Fue sustituida por su vicepresidente, el conservador Michel Temer, acusado de “golpista” por el PT.

Un candidato desconocido

Habrá que ver ahora si Lula consigue traspasar en menos de cuatro semanas de campaña su prestigio a Haddad, prácticamente un desconocido en los bastiones del “lulismo”, sobre todo en el paupérrimo noreste, donde también tiene su feudo el candidato de centroizquierda Ciro Gomes.

El expresidente Luiz Inácio Lula da Silva y el entonces candidato a alcalde, Fernando Haddad (derecha), durante un mitin del Partido de los Trabajadores en Sao Paulo, el 27 de setiembre del 2012.
El expresidente Luiz Inácio Lula da Silva y el entonces candidato a alcalde, Fernando Haddad (derecha), durante un mitin del Partido de los Trabajadores en Sao Paulo, el 27 de setiembre del 2012.

“A Haddad le espera una tarea inmensa, es correr un sprint cuesta arriba. A Haddad se lo conoce muy poco fuera de lo que es el sudeste. Naturalmente el problema de Haddad ahora es quitarle votos a Ciro Gomes, que se viene consolidando como candidato de izquierda en el nordeste, el tercer colegio electoral del país”, dijo el analista Matías Spektor, profesor de la Fundación Getúlio Vargas (FGV).

El delfín recibió una señal alentadora el lunes, con la publicación de un sondeo Datafolha que le da 9% de intenciones de voto, cinco puntos porcentuales más que en la encuesta de agosto, cuando el TSE todavía no había invalidado la candidatura de Lula.

Ese porcentaje lo sitúa en el pelotón de aspirantes a disputar la segunda vuelta, de acuerdo con esa encuesta, que sitúa en primer lugar, con 24%, al diputado ultraderechista Jair Bolsonaro, quien convalece en un hospital de São Paulo de una puñalada en el abdomen recibida el 6 de setiembre, durante un mitin en Minas Gerais.

Ciro Gomes, un exministro de Lula, está en segundo lugar, con 13%.

Simpatizantes del exmandatario Luiz Inácio Lula da Silva se concentraron el lunes 10 de setiembre frente a la superintendencia de la Policía Federal en Curitiba para exigir la libertad de su líder.
Simpatizantes del exmandatario Luiz Inácio Lula da Silva se concentraron el lunes 10 de setiembre frente a la superintendencia de la Policía Federal en Curitiba para exigir la libertad de su líder.

Las incertidumbres electorales, así como el afianzamiento de Gomes y el despunte de Haddad, dos candidatos con posiciones económicas heterodoxas, fueron mal recibidas por los inversores.

La Bolsa de São Paulo caía 2,33% poco antes del cierre y el dólar se cotizaba a 4,176 reales, frente a 4,094 al cierre de los mercados de la víspera.