AFP. 18 marzo
Una torre en el Centro de Lanzamiento de Alcántara en el estado de Maranhao, Brasil.
Una torre en el Centro de Lanzamiento de Alcántara en el estado de Maranhao, Brasil.

Washington. El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, selló este lunes durante su visita a Estados Unidos un acuerdo espacial que cimenta su deseo de forjar una alianza con Donald Trump, antes de su reunión con el mandatario estadounidense en la cual la crisis en Venezuela tendrá un lugar central.

Bolsonaro llegó a Washington en la tarde del domingo, en su primer viaje oficial al exterior desde que asumió el poder el 1.° de enero.

La visita es un escaparate para promover negocios e inversiones, que aprovechó para firmar un acuerdo de salvaguardias tecnológicas que permitirá el uso de la base de Alcántara (norte de Brasil) para el lanzamiento de cohetes estadounidenses.

Su decisión de romper la tradición de los nuevos mandatarios brasileños de realizar su primera visita oficial a Argentina es un gesto que Trump correspondió alojando a Bolsonaro en Blair House, la residencia oficial para huéspedes situada frente a la Casa Blanca.

“Nuestro objetivo es claro: ¡Queremos a Brasil entre las economías más libres del mundo!”, dijo en Twitter Bolsonaro.

Pero la atención sobre su visita está centrada en el esperado encuentro con Trump en la Casa Blanca el martes, que incluirá una conferencia de prensa, antes de la cita privada entre ambos mandatarios (a las 2:15 p. m.) en la que abordarán, entre otros temas, la crisis en Venezuela.

La férrea oposición a lo que ambos consideran una “dictadura” del presidente Nicolás Maduro en el país caribeño es uno de los asuntos que más los unen.

Estados Unidos está al frente de los más de 50 países -entre ellos Brasil- que reconocen al jefe parlamentario opositor Juan Guaidó como presidente interino, y ha aplicado sanciones económicas y un embargo al crudo de Venezuela.

Uso de base

El acuerdo espacial fue firmado a las 5:30 p. m. (3:30 p. m. hora costarricense) en la Cámara de Comercio de Washington, donde el presidente brasileño ofreció luego un discurso.

La base de Alcántara, en el estado de Maranhao, tiene una ubicación ideal para los lanzamientos, pues está muy próxima a la línea del Ecuador, lo que permite economizar hasta 30% del combustible o llevar más carga.

El acuerdo deberá ser aprobado por el Congreso brasileño, y muchos sectores nacionalistas lo ven como un riesgo de pérdida de soberanía.

Bolsonaro viajó acompañado de seis ministros, entre ellos el canciller Ernesto Araújo; el titular de Economía, Paulo Guedes, y el de Justicia y Seguridad, Sergio Moro.

Durante la jornada, Bolsonaro visitó la sede de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) para discutir sobre crimen organizado y narcotráfico, así como otros temas importantes para los cuerpos de seguridad brasileños.

De esta inhabitual visita de un mandatario extranjero al servicio de inteligencia estadounidense informó su hijo Eduardo Bolsonaro, un diputado federal que también lo acompaña en el viaje.

Desde que llegó al poder en enero, el mandatario ultraderechista ha dado un giro radical a la diplomacia brasileña, tradicionalmente equidistante de los grandes poderes mundiales, y se ha orientado a estrechar relaciones con gobiernos conservadores y “antiglobalistas” como los de Estados Unidos, Israel e Italia.

Décadas de relaciones que no pasaban de cordiales entre Brasilia y Washington quedaron atrás con la llegada al poder en enero del exmilitar ultraderechista, apodado el “Trump tropical” por su admiración y sintonía ideológica con la agenda nacionalista y “antiglobalista” del estadounidense.

Jair Bolsonaro, presidente de Brasil, habló este lunes 18 de marzo del 2019 durante un foro en la Cámara de Comercio en Washington.
Jair Bolsonaro, presidente de Brasil, habló este lunes 18 de marzo del 2019 durante un foro en la Cámara de Comercio en Washington.

“La decisión de visitar primero Estados Unidos está llena de simbolismo. Esta es la primera vez que un presidente brasileño después de ser elegido visita primero Estados Unidos, antes de cualquier otro país y esto ciertamente representa un giro hacia una profundización de las relaciones bilaterales”, expresó en una nota la consultora Eurasia Group.

En la noche del domingo, Bolsonaro asistió a una cena en la residencia del embajador de Brasil en Washington a la que fueron invitados Steve Bannon, el controvertido exasesor de Trump, y el ensayista brasileño residente en Estados Unidos Olavo de Carvalho, considerado el gurú del mandatario brasileño.

“Yo siempre soñé liberar a Brasil de la nefasta ideología de izquierda”, manifestó durante el convite, según un video divulgado el lunes en Twitter por su hijo Eduardo.

El martes, Bolsonaro se reunirá a las 9:30 a. m. hora local con el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, otra cita en la que Venezuela estará en el centro de la agenda.

Después de Estados Unidos, Bolsonaro visitará Chile y viajará a fin de mes a Israel, en una muestra clara de su intento de acercarse a gobiernos que considera afines a sus posturas conservadoras y económicamente liberales.