AFP. 7 noviembre, 2018
Simpatizantes de Alexandria Ocasio-Cortez festejaron el martes 6 de noviembre del 2018, en Queens Borough, Nueva York, su elección para la Cámara de Representantes federal.
Simpatizantes de Alexandria Ocasio-Cortez festejaron el martes 6 de noviembre del 2018, en Queens Borough, Nueva York, su elección para la Cámara de Representantes federal.

Washington. Un Estados Unidos profundamente dividido enfrenta la perspectiva de una amarga guerra partidista tras las elecciones de mitad de mandato, que dejaron a los republicanos de Donald Trump con el control del Senado y a los demócratas con el dominio de la Cámara de Representantes

Al igual que sus predecesores Barack Obama y George W. Bush (este en su segundo mandato), Trump falló a la hora de romper la “maldición” de los comicios de mitad de mandato, cediendo la mayoría en la Cámara a la oposición.

A falta de los resultados finales, según las proyecciones, los demócratas arrebatarían a los republicanos una treintena de escaños, de los 23 que necesitan para la mayoría, sumando un total que podría llegar a 229 frente a 206 de los republicanos, según las estimaciones del diario The New York Times.

Con estos resultados, los demócratas retomarían por primera vez en ocho años el control de la Cámara de Representantes, cambiando el equilibrio de poderes en Washington, donde Trump gozó del favor de las dos cámaras desde su llegada a la presidencia tras su sorpresiva victoria en el 2016.

Trump celebró los resultados como un "tremendo éxito", ya que un Senado dominado por los republicanos termina con cualquier especulación sobre un procedimiento de destitución en el Congreso, un fantasma que lo acechaba en los últimos meses.

Trump dice a demócratas que espera poder 'trabajar juntos'

Este miércoles Trump celebró nuevamente los resultados en Twitter.

“Recibí tantas felicitaciones de tantas personas por nuestra gran victoria anoche, incluyendo países extranjeros (amigos) que estaban esperando, y esperando, para los acuerdos comerciales. Ahora, podemos volver a ponernos a trabajar para hacer las cosas”, dijo.

Más tarde, en una conferencia de prensa, el mandatario celebró que los republicanos retuvieron el control del Senado y al mismo tiempo amenazó a los demócratas con represalias en caso de que inicien investigaciones contra su gobierno.

Si los demócratas en la Cámara le envían citatorios judiciales, “nosotros les haremos lo mismo a ellos”, expresó.


Agregó que los republicanos “desafiaron a la historia” en las elecciones de mitad de período y se atribuyó los avances en el Senado, sin mencionar que su propio partido perdió el control de la Cámara de Representantes.

Fuerzas en el Congreso
Fuerzas en el Congreso

En el Senado, compuesto por 100 bancas 35 estaban en liza. Los resultados finales no han sido anunciados, pero los medios locales proyectan que los republicanos mantendrán la mayoría con un resultado de entre 51 y 53 escaños.

Todavía faltaban las cifras finales en tres contiendas muy cerradas en Florida, Arizona y Tennessee.

En la carrera por las gobernaciones, donde estaban en juego 36 cargos, los demócratas les arrebataron a los republicanos siete, pero se estrellaron en Florida, el estado que es un barómetro electoral de cara al 2020 y donde el partido se creía lo suficientemente fuerte como para desafiar a los republicanos.

En este importante estado del sur Andrew Gillum, que aspiraba a convertirse en el primer gobernador negro de Florida, perdió ante republicano Ron DeSantis, un entusiasta partidario de Trump.

Trabas para Trump

Los estadounidenses eligieron un 116.º Congreso dividido, lo que augura que los dos últimos años del gobierno de Trump van a ser movidos.

Pese a contar con un expediente económico descollante, con una expansión de la economía y un desempleo del 3,7%, perder el control del Congreso es un revés para Trump.

Ahora, los demócratas podrán no solo bloquear iniciativas del mandatario, sino también investigar sus finanzas y ahondar en la presunta colusión entre su equipo de campaña y Rusia en el 2016.

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“Hoy se trata más que de demócratas y republicanos, se trata de restaurar los poderes y contrapoderes constitucionales en la administración Trump”, señaló Nancy Pelosi, la actual líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, que probablemente vuelva a presidirla.

Pese a que no se concretó la idea de una victoria aplastante que llegó a plantarse en algún momento de la campaña entre los demócratas, el partido logró importantes triunfos y aporta al nuevo Congreso un crisol de nuevas voces.

La estrella Alexandria Ocasio-Cortez, de origen puertorriqueño y nacida en el Bronx, Nueva York, hace apenas 29 años, hizo historia al convertirse en la mujer más joven en llegar al Congreso.

Sharice Davids y Deb Haaland también se destacaron como las primeras mujeres indígenas en la Cámara Baja.

En Florida, Donna Shalala se quedó con el escaño de la legendaria republicana Ileana Ros-Lehtinen, la primera cubana-estadounidense que llegó al Congreso y quien se jubila; en tanto en Virginia Jennifer Wexton desbancó a la saliente Barbara Comstock.

La representante republicana Cathy McMorris Rodgers celebró el martes 6 de noviembre del 2018 su victoria sobre la demócrata Lisa Brown en Spokane, estado de Washington.
La representante republicana Cathy McMorris Rodgers celebró el martes 6 de noviembre del 2018 su victoria sobre la demócrata Lisa Brown en Spokane, estado de Washington.

En el Senado, Bob Menéndez fue reelecto en Nueva Jersey, para alivio de los demócratas, quienes temían que las acusaciones de corrupción en su contra, y las que fueron retiradas tras un juicio nulo, le costaran el escaño.

El despacho de Nancy Pelosi indicó que Trump la llamó para "ofrecer sus felicitaciones" y algunos consideran que el mandatario podría intentar cooperar con los demócratas para avanzar en su agenda.

Pero el mandatario podría salir beneficiado de un enfrentamiento abierto con la Cámara Baja, alimentando su objetivo de ser reelecto en el 2020, pues su base de apoyo no tendrá problema en creerle cuando diga que Pelosi y sus demócratas son culpables de todos los males del país.