AFP. 6 diciembre, 2019
Un policía antidisturbios detuvo a un manifestante antigubernamental en Santiago, el miércoles 4 de diciembre del 2019.
Un policía antidisturbios detuvo a un manifestante antigubernamental en Santiago, el miércoles 4 de diciembre del 2019.

Washington. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), órgano autónomo de la OEA, condenó el viernes el “uso excesivo de la fuerza” durante las protestas en Chile, y llamó a las autoridades “a ordenar el cese inmediato” de las medidas de represión.

La Comisión dijo que la convulsión social en Chile ha dejado hasta ahora 26 muertos, unos 12.600 los heridos y más de 20.600 detenidos. El malestar, que estalló el 18 de octubre por el aumento del precio del metro de Santiago, derivó en violentas protestas en todo el país por numerosas demandas al gobierno de Sebastián Piñera.

"La CIDH expresa su condena al uso excesivo de la fuerza en el contexto de las protestas sociales en Chile, los graves desmanes en el curso de algunas manifestaciones y manifiesta su grave preocupación por el elevado número de denuncias de violaciones a los derechos humanos recibidas por los órganos del Estado desde el inicio de las manifestaciones", dijo en un comunicado.

“La CIDH llama a que las autoridades ordenen el cese inmediato del uso desproporcionado de la fuerza por parte de las fuerzas de seguridad del Estado”, agregó, a la vez que recordó que la policía debe respetar los principios de “excepcionalidad, proporcionalidad y absoluta necesidad” en el mantenimiento del orden público.

De las 26 muertes ocurridas en relación con las protestas, al menos cinco habrían sido por acción directa de agentes del Estado y dos bajo custodia estatal en comisarías, indicó, al tiempo que señaló su “extrema preocupación” por el alto número de personas con traumas oculares por los métodos utilizados por la policía en la dispersión de protestas.

Según los informes, 283 personas tienen problemas en la vista como consecuencia del impacto de perdigones o bombas lacrimógenas usados por la policía, “en algunos casos con la pérdida total de la visión en dos ojos”, dijo.

La CIDH señaló además que la Fiscalía Nacional investiga 2.670 casos de presuntas violaciones a los derechos humanos, de los cuales 422 son en relación con menores de edad, 44 son por torturas y 26 son por violación o abuso sexual por agentes del Estado.

"La CIDH insta a las autoridades de Chile a investigar con debida diligencia los referidos hechos de violencia, identificar y sancionar a los responsables e informar los resultados debidamente a la ciudadanía", dijo.

Desmanes en protestas

La Comisión también reprobó los “graves desmanes” provocados por grupos de manifestantes “arrojando objetos contundentes contra efectivos de las fuerzas del orden, destruyendo equipamiento público como colegios, buses, trenes y estaciones de metro, protagonizando saqueos y otros tipos de agresiones, inclusive contra los bomberos”.

"La CIDH condena enérgicamente todo acto de violencia, y recuerda que la protesta social es legítima en tanto se desarrolla en forma pacífica", dijo.

En su pronunciamiento, la CIDH urgió además a los chilenos “a entablar un dialogo efectivo y inclusivo para abordar las demandas legítimas de la población”, y saludó los esfuerzos de convocar a la redacción de una nueva Constitución.