Riad. Un tribunal saudí anuló el lunes cinco condenas a muerte por el asesinato del periodista Jamal Khashoggi, en un fallo final que condenó a ocho acusados a entre siete y 20 años de prisión, informaron medios estatales.
“Cinco de los acusados fueron condenados a 20 años de prisión y otros tres a cárcel de entre siete y diez años”, dijo la agencia oficial SPA, que citó a un portavoz del fiscal.
La experta de Naciones Unidas que investigó el asesinato del periodista en Estambul aseguró el martes que los fallos en este caso no tienen ninguna “legitimidad jurídica o moral” y saludó la anulación de las penas de muerte.
“El fiscal saudí ha realizado un nuevo acto en esta parodia de justicia”, aseguró en un tuit la relatora especial de Naciones Unidas para las ejecuciones extrajudiciales, Agnès Callamard, cuya opinión no vincula a la ONU. “Estos fallos no tienen ninguna legitimidad jurídica o moral”, aseguró.
#JamalKhashoggi: Ces verdicts n'ont aucune légitimité légale ou morale, au terme d'un procès qui n'était ni équitable ni juste ni transparent. https://t.co/1PjUrWgFmz
— Agnes Callamard (@AgnesCallamard) September 7, 2020
De la misma opinión fue la novia del periodista, la turca Hatice Cengiz, quien tildó de “farsa” el veredicto final y acusó a Riad de cerrar el caso sin que se haya dado a conocer la identidad de los que encargaron el asesinato.
“La comunidad internacional no aceptará esta farsa”, tuiteó Cengiz.
“Las autoridades saudíes han cerrado el caso sin que el mundo sepa la verdad sobre el responsable del asesinato de Jamal”, lamentó.
En Arabia Saudí, este veredicto se da luego de que los hijos de Jamal Khashoggi anunciaron en mayo que “perdonaron” a los asesinos. “Nosotros,los hijos del mártir Jamal Khashoggi, anunciamos que perdonamos a los que mataron a nuestro padre”, escribió el 22 de mayo en Twitter Salah Khashoggi, hijo mayor del asesinado.
En el pasado, Salah Khashoggi había asegurado que tenía “plena confianza” en el sistema judicial del país.
En abril del 2019, el diario The Washington Post aseguró que los cuatro hijos del periodista, inclusive Salah, recibieron casas con valor de varios millones de dólares y son pagados con varios miles de dólares mensuales por las autoridades. La familia desmintió entonces esa versión.
Colaborador de ese diario estadounidense y un conocedor de la familia real convertido en crítico del poder, Khashoggi fue asesinado y desmembrado en el consulado del país en Estambul, Turquía, en octubre del 2018.
El caso empañó la reputación del príncipe heredero, Mohamed bin Salmán, quien dirige de facto Arabia Saudí.
Este asesinato sumió a Arabia Saudí en una de las peores crisis diplomáticas y afectó la imagen del príncipe heredero Mohamed bin Salmán, conocido por el acrónimo de su nombre MBS, y que según funcionarios turcos y estadounidenses ordenó el crimen.
El procurador saudí absolvió al príncipe heredero. Este declaró a la televisión estadounidense PBS que aceptaba la responsabilidad del asesinato, porque sucedió “durante su reinado”, pero negó conocer el plan.
Khashoggi, de 59 años, fue estrangulado y su cuerpo cortado en pedazos por un escuadrón saudí de 15 hombres dentro del consulado, según funcionarios turcos. Sus restos no han sido encontrados.
Riad dijo que el asesinato fue una operación de la que no tenía conocimiento, pero tanto la Agencia Central de Inteligencia (CIA) como un enviado especial de las Naciones Unidas vinculan directamente al príncipe heredero con el asesinato, algo que las autoridades niegan.