
La policía italiana alertó sobre el uso de reptiles peligrosos como herramienta de intimidación tras un operativo en el sur del país. El hallazgo ocurrió en un edificio de apartamentos en Bari. Los agentes localizaron una habitación oculta detrás de una pared falsa.
En el sitio funcionaba una especie de criadero clandestino. Las autoridades encontraron animales exóticos y altamente peligrosos en condiciones irregulares.
Entre los reptiles había dos anacondas verdes. Cada ejemplar medía cerca de cinco metros y pesaba unos 60 kg. También apareció un caimán de anteojos de más de 1,5 metros de longitud.
La policía indicó que este caimán es un depredador salvaje. Señaló que tiene mandíbulas muy potentes y comportamiento potencialmente agresivo. Indicó que representaba una amenaza real para la seguridad pública.
El operativo también permitió ubicar un lagarto monitor asiático. Este reptil posee gran tamaño, garras y una mordida peligrosa.
Los agentes decomisaron además una anaconda amarilla, una anaconda boliviana, cuatro pitones birmanas de unos tres metros cada una y cuatro boas constrictoras.
Según el informe oficial, los animales pertenecían a un hombre con múltiples antecedentes penales. El sospechoso no fue localizado y permanece en fuga.
Las autoridades advirtieron que la posesión de este tipo de fauna en entornos criminales genera preocupación social. Indicaron que en varios casos estos animales se utilizan para intimidar o demostrar poder dentro de actividades delictivas.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de una agencia de noticias y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
