
Madrid. La Policía Federal registró este miércoles la casa del expresidente brasileño Jair Bolsonaro en Brasilia para buscar armas, municiones y documentación relacionada.
El juez del Tribunal Supremo Alexandre de Moraes ordenó el operativo después de detectar diferencias entre el arsenal registrado a nombre de Bolsonaro y el que este entregó a las autoridades.
En el auto, el juez señala que existe “una discrepancia entre el número de armas de fuego registradas legalmente a nombre del recluso y las que realmente fueron entregadas a las autoridades competentes”. Por ese motivo, ordenó el registro de la vivienda y la incautación de cualquier arma que el condenado pudiera tener en su poder.
El registro se prolongó durante poco más de una hora y los agentes no encontraron ninguna arma. El pasado viernes, De Moraes decidió mantener a Bolsonaro bajo arresto domiciliario con la condición de que entregara todas las armas registradas a su nombre.
Según la defensa del expresidente, son ocho y todas se encuentran en dependencias del Ejército.
Sin embargo, las autoridades comprobaron que faltaban dos armas, lo que llevó al juez a ordenar el registro. La defensa explicó al Tribunal Supremo que una de las armas desaparecidas dio origen a todo el caso, ya que la policía la encontró en poder de uno de los guardaespaldas de Bolsonaro durante un control rutinario de tráfico a mediados de junio. La otra, según la defensa, permanece en manos de un importador en Río Grande del Sur.
Esta situación llevó a las autoridades a estudiar si Bolsonaro había cometido alguna infracción al disponer de esa arma en su domicilio. Incluso llegaron a valorar la posibilidad de retirarle el beneficio penitenciario que le permite cumplir en arresto domiciliario, por motivos de salud, la condena por golpe de Estado.
“Una cortina de humo”
Desde Estados Unidos, su hijo y precandidato a las elecciones de octubre de este año, Flávio Bolsonaro, denunció que su padre sufre una “persecución implacable” y aseguró que el registro de su domicilio constituye una “cortina de humo” para desviar la atención del trabajo que él desarrolla en Washington.
Flávio Bolsonaro se refirió a su agenda en Washington, donde solicitó formalmente a las autoridades estadounidenses que eliminen los aranceles del 25 % impuestos a determinadas exportaciones brasileñas. Por su parte, el Gobierno de Brasil atribuye directamente al clan Bolsonaro el aumento de esas tarifas.
“Es un claro intento de crear una cortina de humo en este momento en el que estoy trabajando para Brasil, para dividir el telediario”, afirmó el senador en redes sociales. Además, calificó el registro de “innecesario” y “vergonzoso” para su familia, que, según dijo, está “sufriendo” por toda esta situación.
