Pena de muerte para exprimera ministra de Bangladés por represión de disturbios en 2024
Tribunal condenó a Sheikh Hasina por crímenes de lesa humanidad por ordenar represión contra levantamiento estudiantil que la derrocó
La primera ministra de Bangladesh, Sheikh Hasina Wajed, en la Cumbre de Niñas 2014 en la Academia Walworth el 22 de julio de 2014 en Londres. Fotografía: OLI SCARFF
La primera ministra de Bangladesh, Sheikh Hasina Wajed, en la Cumbre de Niñas 2014 en la Academia Walworth el 22 de julio de 2014 en Londres. Fotografía: (OLI SCARFF/AFP)
Daca, Bangladés. La justicia de Bangladés condenó este lunes a muerte a la exprimera ministra Sheikh Hasina, declarada culpable de ordenar la represión de los disturbios que provocaron su caída en 2024 y en los que murieron al menos 1.400 personas, en su mayoría civiles, según la ONU.
“Todos los elementos (…) constitutivos de un crimen contra la humanidad están reunidos”, declaró el juez del tribunal de Daca, Golam Mortuza Mozumder. “Hemos decidido imponerle una sola pena, la pena de muerte”, añadió.
Hasina, de 78 años, siempre negó los cargos en su contra y fue juzgada en ausencia tras huir en helicóptero a India en el verano de 2024.
Tras la sentencia, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Bangladés reclamó al gobierno indio extraditar “inmediatamente” a Hasina y a su exministro de Interior, Asaduzzaman Khan Kamal, también condenado a muerte y huido a ese país.
La cancillería india se limitó a responder que el país había “tomado nota del veredicto pronunciado” contra la exdirigente.
Los jueces consideraron a la ex primera ministra culpable de varios cargos relacionados con crímenes contra la humanidad, en particular por incitar a cometer asesinatos y ordenar asesinatos, según el veredicto.
Manifestantes antigubernamentales con la bandera nacional de Bangladesh al irrumpir en el palacio de la primera ministra Sheikh Hasina en Daca el 5 de agosto de 2024. Fotografía: (K M ASAD/AFP)
Tras la sentencia, Hasina, que estuvo en el poder durante 15 años, dijo que el veredicto tenía “motivaciones políticas”.
“Las sentencias pronunciadas contra mí fueron dictadas por un tribunal amañado, establecido y presidido por un gobierno no elegido y sin mandato democrático”, afirmó en un comunicado.
La decisión del tribunal de Daca era muy esperada en este país asiático de más de 170 millones de habitantes, centrado en las próximas elecciones legislativas que deben celebrarse dentro de tres meses.
El jefe del Gobierno interino, el nobel de la paz Muhammad Yunus, la celebró como “un veredicto histórico”.
La policía de la capital se desplegó en gran número para llevar a cabo estrictos controles alrededor del tribunal y en todos los puntos neurálgicos de la ciudad.