
Washington, Estados Unidos. Seguidores del presidente estadounidense Donald Trump celebraron este lunes la aplastante victoria de la Alternativa por Alemania (AfD), de extrema derecha, en unas importantes elecciones regionales.
La AfD, antimigrante y afín a los presidentes ruso, Vladimir Putin, y estadounidense, Donald Trump, alcanzó el domingo su mayor victoria hasta la fecha con 44% de los votos en las elecciones de la región oriental de Sajonia-Anhalt.
Trump no ha reaccionado explícitamente, pero el domingo por la noche publicó una infografía de los resultados en su plataforma Truth Social.
El exembajador estadounidense en Alemania durante el primer mandato de Trump, Richard Grenell, dijo que los resultados significan “una gran victoria y un nuevo día en Alemania”.
“La gente está lista para el cambio, sin importar cómo los llamen”, dijo Grenell en X.
El magnate tecnológico Elon Musk fue uno de los primeros en celebrar la victoria de la AfD con un rotundo “¡Bien hecho!”, en respuesta a una publicación de la codirigente nacional de la AfD, Alice Weidel.
Musk simpatiza desde hace tiempo con la AfD. Antes de las elecciones federales de febrero de 2025 describió a la fuerza como “la mejor esperanza para el futuro de Alemania”.

Ulrich Siegmund, de 35 años, principal candidato de AfD en Sajonia-Anhalt, agradeció a Musk por su apoyo y dijo que recibiría “con agrado la oportunidad de una cooperación sólida y constructiva”.
“Alemania volvería a ser un lugar en el que valdría la pena invertir”, afirmó en X.
La AfD se convirtió en las elecciones legislativas de 2025 en el principal partido de la oposición a nivel nacional.
Ninguna región alemana ha estado gobernada por la extrema derecha desde 1945.
Tras la votación de Sajonia-Anhalt, la extrema derecha obtendría 39 escaños en el Parlamento regional, tres menos de los necesarios para tener mayoría absoluta (42), por lo cual no está claro si podrá gobernar en solitario.

Jefe de gobierno alemán se declara “profundamente consternado”
El éxito de Alternativa por Alemania (AfD) en la región oriental de Sajonia-Anhalt se lee también en clave de derrota para los conservadores de la Unión Demócrata Cristiana (CDU), que gobiernan a nivel nacional bajo el liderazgo del canciller Friedrich Merz, y que controlaban hasta ahora el Ejecutivo regional.
El jefe de gobierno alemán, Friedrich Merz, afirmó este lunes que está “profundamente consternado” por la contundente derrota que infligió el ultraderechista AfD a su partido, la CDU.
“Mi determinación en seguir por la senda de las reformas sigue intacta”, declaró el dirigente conservador, aunque matizó que intentará explicar “mejor” sus medidas.
La formación AfD, un partido antimigrantes y prorruso, recabó alrededor del 44% de los votos, frente al 17% conseguido por la CDU, que gobernaba hasta la fecha en Sajonia-Anhalt, históricamente conocida como Alta Sajonia, una región del este perteneciente a la extinta RDA.
Su carismático líder regional, Ulrich Siegmund, de 35 años, prometió endurecer la política migratoria, eliminar la obligación de ir a la escuela y modificar la programación de la asignatura de historia en el colegio, en su opinión, demasiado centrada en la culpabilidad de la Alemania del Tercer Reich.
Ahora, le faltan tres escaños para la mayoría absoluta y ya ha iniciado conversaciones para formar gobierno. Podría intentar pescar apoyos en la CDU o contar con el respaldo, al menos tácito, de la formación prorrusa de izquierda Alianza Sahra Wagenknecht (BSW).
Los comicios han causado un verdadero terremoto en Alemania, un país en el que la extrema derecha no ha gobernado ninguna región desde 1945 y donde el sentimiento de culpa por los crímenes del nazismo está profundamente arraigado.
El triunfo de los ultraderechistas se da precisamente en una región empobrecida del este, donde la AfD supo aprovechar el sentimiento de nostalgia por los años de la Alemania Oriental comunista y el resentimiento por la persistente brecha de riqueza con el oeste, décadas después de la caída del Muro de Berlín en 1989.
