
Las autoridades del estado de Illinois, en Chicago, EE. UU. se enfrentan a una emergencia de salud pública dentro del sistema correccional. Una reciente serie de muertes de reclusos en la cárcel del condado de Cook ha sido vinculada directamente al uso de unas hojas de papel aparentemente inofensivas, pero impregnadas con peligrosos cócteles de drogas sintéticas y sustancias tóxicas.
Según informes recientes publicados por la oficina del Sheriff del Condado de Cook y los médicos forenses han identificado un aumento alarmante en los fallecimientos causados por el consumo de papel “adulterado”.
Estos documentos, que a menudo ingresan a las instalaciones disfrazados de correspondencia legal, cartas personales o incluso libros, son rociados con potentes compuestos químicos que los reclusos luego fuman o ingieren.
Los análisis de laboratorio realizados por el Centro de Investigación y Educación en Ciencias Forenses (CFSRE) han revelado que una sola hoja de papel puede contener hasta diez drogas sintéticas diferentes. Entre ellas se encuentran cannabinoides sintéticos de alta potencia, como el MDMB-4en-PINACA, xilacina (un sedante veterinario conocido como “tranq”), fentanilo y, en casos más perturbadores, rastros de veneno para ratas e insecticidas.
“Es una receta para el desastre“, afirmó un portavoz de la oficina del Sheriff. “Quienes producen este papel no tienen control de calidad. Una sección de la hoja puede no tener casi nada, mientras que otra puede tener una‘zona caliente’ con una dosis masiva de narcóticos que detiene el corazón de un hombre en cuestión de minutos".
El Sheriff del Condado de Cook, Tom Dart, calificó la situación como "aterradora" y "extremadamente difícil de interceptar“.
A diferencia de los narcóticos tradicionales en polvo o pastillas, el papel impregnado no tiene un olor característico y es indistinguible a simple vista de un documento normal. Esto ha obligado a la administración de la cárcel a implementar medidas drásticas, como el escaneo digital de todo el correo personal, entregando a los reclusos solo copias impresas o versiones digitales en tabletas, eliminando así el papel original.
El New York Post destacó que los contrabandistas han buscado maneras de utilizar el “correo legal” para introducir la droga. En meses pasados, incluso se han presentado cargos contra empleados correccionales y abogados que, presuntamente, fueron sobornados para introducir estas hojas letales en el recinto.
Desde principios de 2023, la tasa de mortalidad en la cárcel del condado de Cook ha mostrado alteraciones preocupantes. Aunque las autoridades han intensificado las búsquedas y han realizado decenas de arrestos relacionados con el tráfico de papel impregnado, las muertes persisten.
Defensores de los derechos de los reclusos argumentan que, si bien las restricciones al papel son necesarias para salvar vidas, también aíslan a una población que ya sufre de altos niveles de enfermedades mentales y falta de apoyo.

La investigación sobre las muertes más recientes continúa abierta. Mientras tanto, la cárcel del condado de Cook permanece bajo un estricto protocolo de vigilancia, intentando frenar el ingreso de sustancias químicas.
