
Buenos Aires. La guerra comercial entre China y Estados Unidos, el conflicto entre Ucrania y Rusia y un nuevo acuerdo comercial en América del Norte figuran como los temas que acapararán la atención de la Cumbre del Grupo de los 20 (G20), que tendrá lugar el viernes y sábado en Buenos Aires.
Los gobernantes de Italia, Canadá, Corea del Sur, Singapur y Turquía fueron los primeros en arribar al país. El presidente francés, Emmanuel Macron, y el príncipe heredero saudí. Mohamed bin Salmán, llegaron la víspera.
El encuentro podría ser un momento de definición para el Grupo de los 20, dijo Thomas Bernes, del Centro para la Innovación de Gobierno Internacional, un grupo de expertos con sede en Canadá.
“La cumbre de líderes del G20 corre el riesgo de caer en el desorden, ya que la cumbre se ve opacada por temas que no están en la agenda, como la guerra comercial de Estados Unidos y China, la agresión de Rusia contra Ucrania y la presencia del príncipe heredero de Arabia Saudi”, señaló.
Agregó: “La verdadera prueba será si los otros miembros del G20 actuarán resueltamente o si seremos testigos del desmoronamiento del G20 como un foro para la cooperación económica internacional”.
El presidente estadounidense, Donald Trump, canceló una reunión programada para el sábado con su homólogo ruso, Vladimir Putin, y citó como razón el decomiso de navíos ucranianos por parte de Rusia.
El tiempo corre para que Estados Unidos incremente nuevamente sus aranceles a las importaciones desde China el 1.° de enero y profundice así la guerra comercial.
“Tenemos dos presidentes que tienen una reunión bilateral y esperamos que establezcan los términos de negociaciones futuras”, expresó en Washington la titular del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, quien abogó además por “un multilateralismo diferente (...) más enfocado en las personas”.
Los expertos no esperan que el encuentro Trump-Xi acabe con las tensiones entre las dos mayores economías del planeta. Pero estiman que será una buena señal de cara al futuro.
“Con el incremento previsto de aranceles de 10% a 25% el primero de enero sobre $200.000 millones de importaciones (de Estados Unidos) desde China, esta puede ser la última oportunidad de actuar. (...) Con los dos países sintiendo los efectos adversos de los aranceles, hay razones para tener esperanzas” al menos de un “cese el fuego”, estimó Wendy Cutler, ex negociadora comercial norteamericana y vicepresidenta del centro de estudios Asia Society Policy Institute (ASPI) de Washington.
Por otra parte, Estados Unidos hará un movimiento comercial significativo en el marco de esta cumbre, al firmar el nuevo tratado comercial con México y Canadá, que reemplaza al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Nafta), rechazado por Trump luego de 24 años de vigencia.
Trump deberá medir fuerzas con el presidente de Francia, Emmanuel Macron, quien pretende incluir en los primeros puntos de la agenda del G20 el calentamiento global, antes de la conferencia climática COP24 del 2 de diciembre en Polonia.
El republicano, un feroz detractor del concepto de cambio climático, retiró a su país de los acuerdos ambientales de París en junio del 2017, poco después de llegar a la Casa Blanca.
El príncipe polémico
Mientras, la polémica rodeaba al príncipe saudí Mohammed bin Salmán, acusado por Human Rights Watch (HRW) de crímenes de guerra en Yemen y del asesinato del periodista Jamal Khashoggi en el consulado del eino en Estambul, el mes pasado.
El miércoles, la Justicia argentina decidió tomar en consideración una solicitud de HRW, una decisión que al parecer busca avergonzar a bin Salman mientras está en la cumbre.
Durante una conferencia de prensa el jueves con el presidente argentino, Mauricio Macri, el mandatario Emmanuel Macron hizo un llamado a la comunidad internacional a investigar el asesinato de Khashoggi, pero no dio más detalles.
Macri dijo que el tema de Khashoggi estará “en la mesa” durante encuentros bilaterales en la cumbre del viernes y sábado, y posiblemente durante reuniones más amplias con líderes del G20.

El escenario del G20 es un alivio para Macron, que enfrenta protestas masivas en su país por el aumento de los impuestos al combustible. Además, el mandatario francés busca mostrarse como nuevo líder del mundo libre y trata de salvar la idea de cooperación internacional que representa esta cumbre.
Otros líderes europeos en la cumbre atraviesan conflictos domésticos. La primera ministra británica, Theresa May, procura sobrevivir políticamente a la salida de su país de la Unión Europea.
La canciller alemana, Ángela Merkel, a última hora desistió de asisir después de que su avión sufrió un desperfecto mecánico que lo obligó a regresar al país.
Y el italiano Giuseppe Conte encabeza una coalición populista que está en conflicto con la UE y sufre divisiones internas.
El Grupo de los 20 es un foro internacional que tiene como finalidad la cooperación económica, financiera y política entre los países que lo integran. Según su página web, tiene como objetivo “dialogar y construir consenso para impulsar políticas públicas que resuelvan los desafíos que enfrenta la humanidad”.