
La congresista Sheila Cherfilus-McCormick presentó un proyecto de ley que pretende proteger a miles de trabajadores con Estatus de Protección Temporal (TPS) en Estados Unidos. La iniciativa propone frenar deportaciones y crear un camino claro hacia la residencia permanente.
El proyecto, denominado Respect for Essential Workers Act, plantea que los beneficiarios de TPS no enfrenten expulsión del país solo por la finalización de su estatus migratorio. Además, permitiría que trabajadores elegibles soliciten la residencia permanente a partir de 90 días tras la entrada en vigor de la ley.
Según los datos expuestos en la propuesta, los titulares de TPS aportan $21.000 millones a la economía estadounidense. También generan cerca de $5.200 millones en impuestos a nivel federal, estatal y local.
En estados como Florida, donde reside la mayor población con TPS, más de 403.000 personas laboran en sectores clave. Entre ellos destacan salud, respuesta a emergencias, suministro de alimentos, construcción, transporte, hotelería y cuidado en el hogar.
Estos trabajadores desempeñaron funciones esenciales durante la pandemia. También mantienen operaciones en actividades que sostienen la vida cotidiana de las comunidades. Sin embargo, enfrentan el riesgo de deportación si su estatus expira, pese a años de residencia y trabajo en el país.
El proyecto establece que los beneficiarios incluidos deben laborar en industrias esenciales o en zonas con escasez de personal en salud. Estas áreas son definidas por el Departamento de Trabajo y agencias federales de salud.
La iniciativa reconoce el papel de quienes participan en tareas como el cuidado de familias, la producción y distribución de alimentos, la reconstrucción tras desastres y el funcionamiento de negocios locales.