
París, Francia. Desde este sábado es posible subir a las torres de Notre Dame de París, restauradas tras el incendio de 2019. Con 424 peldaños, una vista panorámica de 360 grados y un recorrido rediseñado, el monumento recupera uno de sus atractivos más emblemáticos después de más de seis años de trabajos.
El presidente francés Emmanuel Macron visitó el sitio este viernes para celebrar la reapertura, considerada un hito en la recuperación de la catedral, cuya nave principal reabrió en diciembre de 2024.
La visita, de unos 45 minutos, comienza en la torre sur con el acceso al campanario mediante una espectacular escalera de doble vuelta en roble macizo, antes inexistente.
Desde allí, los visitantes alcanzan las terrazas a 69 metros de altura, donde se encuentran las dos campanas principales, incluida Emmanuel, que pesa más de 13 toneladas y solo repica en ocasiones especiales.
El recorrido atraviesa también el patio de las cisternas, que conecta ambas torres, y permite observar el “bosque”, el armazón de madera reconstruido tras ser devastado por el fuego. El descenso se realiza por la torre norte.

Restricciones y acceso
A diferencia del acceso a la catedral, gratuito, la entrada a las torres cuesta 16 euros (unos $19). Solo 19 personas pueden subir al mismo tiempo y el cupo anual está limitado a 400.000 visitantes, en contraste con los 30.000 que ingresan cada día al templo gótico.
Por la exigencia física de los 424 escalones, se recomienda buena condición física a quienes deseen completar la experiencia.
Las obras priorizaron la torre norte, amenazada por el avance de las llamas en 2019.
Fue necesario sustituir vigas calcinadas, desmontar ocho campanas y elevar con gatos hidráulicos las 150 toneladas del campanario. La torre sur, menos dañada, también fue intervenida por problemas en las vigas y la cubierta de plomo.
En total, los trabajos de restauración de las torres demandaron 552 millones de euros ($616 millones) y contemplaron nuevas medidas de seguridad, especialmente contra incendios.
“Los bomberos fueron unos héroes”, recordó Philippe Jost, presidente del organismo a cargo de la restauración.
Aunque las torres y la nave principal ya están abiertas, los responsables de la obra insisten en que la restauración aún no concluye. La siguiente etapa se enfocará en renovar el ábside, ubicado en el extremo este del edificio.
