
Caracas. El diputado oficialista Nicolás Maduro Guerra, hijo del expresidente venezolano Nicolás Maduro, aseguró este domingo que se encuentra “bien” y “tranquilo” tras los bombardeos estadounidenses que precedieron a la captura de su padre y llamó a la movilización del chavismo para enfrentar la nueva etapa política del país.
“Nos van a ver en la calle, al lado de este pueblo. Nos quieren ver débiles, no nos van a ver débiles”, afirmó Maduro Guerra en un audio difundido por redes sociales.
Maduro fue detenido junto con su esposa, Cilia Flores, y trasladado a Estados Unidos, donde enfrenta cargos por terrorismo y narcotráfico.
Su hijo, conocido como Nicolasito, también figura entre los acusados en una corte federal de Nueva York.
En el mensaje, el parlamentario oficialista insistió en que la familia Maduro se mantiene cohesionada pese al golpe político y militar que significó la operación estadounidense.
“Estamos bien, estamos tranquilos. Estoy firme. Estamos firmes y mi familia está firme, firme y dura”, expresó. “Se los juro por mi vida, se los juro por mi papá, se los juro por Cilia, que de esta vaina vamos a salir”.
Maduro Guerra sostuvo además que el tiempo revelará responsabilidades internas dentro del chavismo, en alusión a versiones sobre la existencia de un informante en el entorno cercano de su padre. “La historia dirá quiénes fueron los traidores”, afirmó.

Chavismo en las calles y poder interino
El oficialismo comenzó a movilizar a su militancia desde el sábado, pocas horas después de confirmarse la detención del exmandatario, quien gobernó Venezuela desde 2013 y fue derrocado tras una operación militar liderada por Estados Unidos.
En medio de la crisis, la vicepresidenta Delcy Rodríguez asumió el poder de forma interina por orden del Tribunal Supremo de Justicia y con respaldo de las Fuerzas Armadas, lo que mantiene en suspenso la convocatoria a elecciones prevista en la Constitución.
El mensaje del hijo de Maduro refuerza la intención del chavismo de sostener presión en las calles y exhibir cohesión interna, mientras el país enfrenta uno de los momentos políticos más críticos de su historia reciente.
