
Jerusalén. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, calificó el viernes como una “mentira descarada” la declaración de un organismo de la ONU que afirma hay hambruna en algunas zonas de Gaza.
“El informe del IPC es una mentira descarada”, declaró Netanyahu en un comunicado emitido por su oficina, refiriéndose al documento de la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria (IPC) con sede en Roma.
Añadió que “Israel no tiene una política de hambruna”, y citó la entrega de ayuda humanitaria a la Franja de Gaza durante la guerra.
La ONU declaró este viernes la hambruna en Gaza, después de que sus expertos advirtieran que 500.000 personas se encuentran en una situación “catastrófica”, y en momentos en que Israel amenaza con destruir la mayor ciudad del territorio palestino.
Tras meses de alertas sobre una hambruna en el territorio devastado por la guerra, la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria (IPC), organismo de la ONU con sede en Roma, confirmó que la gobernación de Gaza atraviesa actualmente una hambruna. Además, indica que se espera que se extienda a las zonas de Deir al Balah y Jan Yunis de aquí a finales de septiembre.
La gobernación de Gaza representa aproximadamente el 20% del territorio palestino. Si se le suma Jan Yunis (29,5%) y Deir al Balah (16%), se llega al 65,5%, lo que equivale a dos tercios de la Franja de Gaza, con 365 km2, donde viven hacinados más de dos millones de palestinos.
Según los expertos de la ONU, más de medio millón de personas en Gaza se enfrentan a condiciones “catastróficas”, el nivel más alto de penuria alimentaria en la IPC, caracterizado por la hambruna y la muerte.
