
La primera dama de Estados Unidos, Melania Trump, presidirá el próximo lunes 2 de marzo una sesión del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Nueva York, anunció este viernes la Casa Blanca.
La sesión que dirigirá Melania Trump coincidirá con el inicio de la presidencia rotativa mensual de Estados Unidos en la ONU. La primera dama planea destacar la educación como una herramienta para fomentar la tolerancia y promover la paz global.
La sesión se titula: “Niñez, tecnología y educación en conflictos”, y marcará la primera vez que la esposa de un presidente en funciones de Estados Unidos presida el Consejo de Seguridad.
La Casa Blanca afirmó: “El liderazgo de la señora Trump marcará la primera vez que una primera dama en funciones preside el Consejo de Seguridad, mientras los miembros analizan temas de educación, tecnología, paz y seguridad.”
La reunión puede contar con la participación del embajador estadounidense ante la ONU, Mike Waltz, otros representantes del Consejo de Seguridad y participantes internacionales.
Waltz afirmó en redes sociales: “Estamos encantados de que @Flotus (Melania) dé inicio a la presidencia estadounidense del Consejo de Seguridad”.
Melania Trump se ha enfocado en los esfuerzos por asegurar el regreso de niños presuntamente llevados a Rusia desde la invasión de Ucrania en 2022.
Por lo general, las reuniones del Consejo de Seguridad son presididas por el embajador de cada país ante la ONU o por un alto funcionario de gabinete. Aunque antiguas primeras damas, como Eleanor Roosevelt, ocuparon cargos influyentes dentro de la ONU —Roosevelt ayudó a redactar la Declaración Universal de los Derechos Humanos—, ninguna presidió reuniones del consejo.
La reunión se producirá en medio de los ataques de Donald Trump a la ONU. Con frecuencia ha calificado a la organización de “ineficaz” y ha pedido cambios profundos, además de haber retirado a Estados Unidos de varias agencias afiliadas a la ONU, entre ellas la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Además, la administración Trump redujo los fondos destinados a entidades de la ONU que trabajan con refugiados palestinos, calificándolas como una “operación irremediablemente defectuosa”.
