
Adís Abeba, Etiopía. Más de 2.000 personas han huido de Yemen hacia Yibuti desde el jueves, por los combates entre las fuerzas gubernamentales y los rebeldes hutíes, advirtió este domingo la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
Los hutíes, que hasta ahora controlaban gran parte del norte del país, incluida la capital, Saná, y la ciudad portuaria de Hodeida (oeste), avanzaron en pocos días a lo largo de la costa y el jueves se apoderaron de la ciudad portuaria de Moca.
Posteriormente, tomaron el control del litoral y de las islas del mar Rojo, consolidando al día siguiente su dominio sobre el estratégico estrecho de Bab el Mandeb, por donde transita el tráfico marítimo con destino y procedente del canal de Suez.
Los combates de las últimas semanas han dejado cientos de muertos y han provocado el desplazamiento de decenas de miles de personas. La OIM teme que el número de desplazados aumente en los próximos días.
“Más de 2.000 personas que huyen de las hostilidades en Yemen han llegado a las costas de Yibuti”, escribió la agencia de la ONU en X, precisando a AFP que las primeras llegadas se produjeron el jueves por la noche.
La OIM está proporcionando asistencia inmediata en Obock, en el norte de Yibuti, y subrayó que “se necesita más apoyo”.
Situado frente a Yemen, Yibuti, en el continente africano, bordea el estrecho de Bab el Mandeb, que conecta el golfo de Adén con el mar Rojo y por el que transita una parte importante del comercio entre Asia y Europa.
Este paso marítimo ha cobrado aún más importancia, especialmente para las exportaciones de petróleo saudita, desde el bloqueo por parte de Irán del estrecho de Ormuz, al otro lado de la península arábiga.
¿Quiénes son los hutíes de Yemen?
Los hutíes pertenecen a la comunidad zaidi, una rama chiita del islam, minoritaria entre la población mayoritariamente sunita de Yemen.
Se levantaron en los años 1990 en respuesta a la supuesta discriminación sectaria contra los zaidi, que predominan en el empobrecido norte del país.
El movimiento hutí, conocido también como Ansar Alá (Partidarios de Dios), recibe su nombre del fallecido líder espiritual Badredin el Hutí y su hijo Husein, fallecido a manos de las fuerzas yemenitas en 2004.
El otro hijo de Hutí, Abdulmalik, asumió las riendas del poder y el grupo pasó de ser una facción aislada en el noroeste a un poder gobernante en la capital con peso regional.
Ahora dispone de decenas de miles de combatientes bien entrenados y con experiencia de luchar en el áspero terreno montañoso de Yemen.
Los hutíes controlan zonas donde vive la mayoría de la población de Yemen, aunque el gobierno reconocido internacionalmente controla más territorio.
Sus misiles y drones también son una amenaza para sus vecinos del Golfo y para Israel, que ha sido atacada repetidamente desde el estallido de la guerra en Gaza.
Los hutíes son parte del “Eje de Resistencia” encabezado por Irán, que incluye también al Hezbolá libanés, el Hamás palestino y grupos armados iraquíes.
Arabia Saudita y Estados Unidos los consideran como una “herramienta” de Irán, y acusan a Teherán de suministrarles armas, algo que la república islámica niega.
A diferencia de Hezbolá, los hutíes no ven al líder supremo iraní como la máxima autoridad. Sin embargo, se han acercado a Irán a lo largo de los años.
