
Tánger, Marruecos. En medio de la sequía más prolongada de su historia, Marruecos avanza con un proyecto piloto que combina la generación de energía solar y la protección de sus reservas hídricas: la instalación de paneles solares flotantes sobre la presa del complejo portuario de Tánger Med.
La iniciativa busca reducir la evaporación del agua causada por las altas temperaturas y, al mismo tiempo, producir electricidad. Según el Ministerio de Equipamiento y Agua, el país atraviesa su séptimo año consecutivo de sequía, con embalses que en agosto registraron un nivel de llenado inferior al 35%.
El fenómeno se intensifica con el calentamiento global.
Entre 2022 y 2023, una temperatura media 1,8 °C superior a lo normal provocó pérdidas equivalentes a más de 600 piscinas olímpicas por día. En la presa de Tánger Med, la evaporación diaria alcanza hasta 7.000 m³ en verano. Con la cobertura fotovoltaica, las autoridades esperan reducir este volumen en un 30%.
El proyecto contempla la instalación de más de 22.000 paneles solares sobre unas 10 hectáreas del embalse.
Actualmente, unas 400 plataformas flotantes ya producen parte de los 13 megavatios previstos, suficientes para cubrir buena parte de las necesidades del puerto.
Además de los paneles, se plantarán árboles en las orillas de la presa para disminuir el efecto secante del viento. El costo total no ha sido revelado.
Para Mohammed Said Karrouk, profesor de climatología, se trata de una experiencia “pionera” en Marruecos, aunque advierte que no puede cubrirse toda la superficie del embalse y que las variaciones del nivel del agua podrían dañar la infraestructura.
El experto considera prioritario agilizar la transferencia de agua desde presas menos afectadas.
Contexto global
Las precipitaciones en Marruecos se han reducido casi a una cuarta parte en los últimos 40 años, pasando de 18.000 millones de m³ a solo 5.000 millones anuales.
El Ministerio de Equipamiento sostiene que, aunque parciales, los ahorros obtenidos con los paneles flotantes representan “una ganancia importante” en un escenario de creciente escasez hídrica.
Otros proyectos similares están en estudio en las presas de Lalla Takerkoust, cerca de Marrakech, y en Oued El Makhazine, una de las mayores del país.
Tecnologías de energía solar flotante también se prueban en Francia, Indonesia y Tailandia, mientras que China ya opera algunas de las plantas más grandes del mundo.
En paralelo, Marruecos apuesta por la desalinización como herramienta clave contra el estrés hídrico: espera producir 1.700 millones de m³ de agua de mar al año para 2030, frente a los 320 millones actuales.
Según el Observatorio Europeo de la Sequía, más de la mitad de los suelos en Europa y la cuenca mediterránea se han visto afectados recientemente por sequías extremas, lo que confirma la gravedad de este fenómeno global.
