
La líder opositora María Corina Machado aseguró que una Venezuela libre se transformará en el centro energético de América, tras la captura del presidente Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos. La dirigente también lanzó fuertes señalamientos contra la presidenta interina Delcy Rodríguez, a quien vinculó con prácticas represivas y redes de corrupción, sin presentar pruebas.
Machado brindó estas declaraciones durante una entrevista televisiva concedida desde un lugar no revelado, dos días después de que Maduro quedara bajo custodia estadounidense. En ese espacio afirmó que el país aprovechará las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, abrirá los mercados y restablecerá el Estado de derecho.
La opositora indicó que planea regresar a Venezuela cuanto antes, aunque su rol en la transición quedó debilitado por la posición del presidente estadounidense, Donald Trump, quien decidió no respaldarla como figura central del nuevo proceso político.
Antes de la incursión militar en Caracas, Trump definió el escenario posterior a la salida de Maduro. El mandatario resolvió no apoyar a Machado, pese a que ella lideró una campaña electoral exitosa en 2024 y contaba con mayor legitimidad popular. Fuentes cercanas a la Casa Blanca señalaron que influyeron evaluaciones de inteligencia, el deterioro de su relación con Washington y la decisión de aceptar el Premio Nobel de la Paz, distinción que Trump deseaba.
De acuerdo con esas fuentes, el solo hecho de aceptar el galardón resultó determinante para que Trump descartara su respaldo, aunque Machado dedicó públicamente el premio al presidente estadounidense.
Tras la captura de Maduro, Trump afirmó que resultaba muy difícil que Machado asumiera el liderazgo del país. El mandatario optó por mantener en el poder a Delcy Rodríguez, exvicepresidenta del régimen depuesto, lo que representó una ruptura pública con la dirigente opositora, quien buscó durante más de un año el acercamiento con el republicano.
La decisión estadounidense respondió también a recomendaciones de altos funcionarios, entre ellos el secretario de Estado, Marco Rubio, quienes advirtieron que apoyar a la oposición podía generar mayor inestabilidad y requerir una presencia militar más amplia en territorio venezolano. Un informe confidencial de la CIA coincidió con esa valoración. Para Trump, el interés principal en Venezuela se centró en el petróleo, no en la promoción de la democracia.
La relación entre Machado y la Casa Blanca ya mostraba desgaste. Autoridades estadounidenses cuestionaron sus evaluaciones sobre la fortaleza de Maduro y consideraron que sus reportes sobre un colapso inminente del régimen resultaron imprecisos. También surgieron dudas sobre su capacidad real para tomar el poder.
Actualmente, Trump y Rubio indicaron que trabajan con Delcy Rodríguez como autoridad interina. Rubio señaló que Washington enfrenta la realidad inmediata y que la mayor parte de la oposición ya no se encuentra dentro de Venezuela. Desde el entorno de Machado, el exdiputado Freddy Guevara, exiliado en Nueva York, expresó desconcierto por el respaldo a Rodríguez, aunque consideró que pudo tratarse de la opción más sencilla para Estados Unidos.
En su primera entrevista televisada desde que recibió el Nobel en octubre, Machado afirmó que no conversa con Trump desde ese anuncio. Señaló que hablaron el día en que se dio a conocer el premio, pero no después. Pese a la falta de apoyo, reiteró su respaldo a la intervención estadounidense y volvió a acusar a Rodríguez de ser una figura clave en torturas, persecución política, corrupción y narcotráfico, sin aportar pruebas.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
