
Washington, Estados Unidos. Estados Unidos está dispuesto a trabajar con las autoridades que actualmente ejercen el poder en Venezuela, siempre que tomen “las decisiones adecuadas”, afirmó el secretario de Estado, Marco Rubio, tras la operación estadounidense que capturó y sacó del país a Nicolás Maduro.
Maduro amaneció este domingo detenido en una cárcel de Nueva York luego de la incursión militar con la que Washington lo capturó y aseguró haber asumido el control del rumbo político del país sudamericano. Mientras Estados Unidos habla de una transición, el futuro inmediato de Venezuela sigue marcado por una profunda incertidumbre institucional y geopolítica.
Luego de que Donald Trump asegurara el sábado que Estados Unidos conduciría a Venezuela hacia una “transición pacífica, adecuada y juiciosa” —sin ofrecer mayores precisiones—, este domingo Rubio delineó con mayor claridad el enfoque de la Casa Blanca, aunque dejó abiertos múltiples interrogantes sobre el rumbo político y el alcance real del proceso.
“Vamos a juzgar todo por lo que hagan, y vamos a ver qué hacen”, advirtió Rubio en el programa “Face the Nation” de CBS News.
“Sí sé esto: que si no toman las decisiones adecuadas, Estados Unidos mantendrá múltiples palancas de presión para garantizar la protección de nuestros intereses”, añadió.
Al ser interrogado sobre la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, el jefe de la diplomacia estadounidense recordó “los objetivos” de Estados Unidos y aseguró que Washington iba a “ver qué va a pasar”.
El Tribunal Supremo de Venezuela dictaminó que Rodríguez se haga cargo de la presidencia tar la captura de Maduro.
“Queremos que el narcotráfico cese. No queremos ver llegar más pandillas a nuestro territorio (...) Queremos que la industria petrolera no beneficie a los piratas y a los adversarios de Estados Unidos, sino al pueblo”, insistió Rubio.
“La diferencia” con el gobierno de Nicolás Maduro es que “la persona que estaba al mando (...) era alguien con quien no se podía trabajar”, añadió Marco Rubio.
Se trata de “alguien que nunca respetó ninguno de los acuerdos que concluyó” y a quien “le ofrecimos, en múltiples ocasiones, la posibilidad de abandonar el poder”, prosiguió.
Interrogado sobre el despliegue de tropas estadounidenses en suelo venezolano, el secretario de Estado lo describió como una “obsesión de la opinión pública”, pero al mismo tiempo una “opción que él (Donald Trump) no puede descartar públicamente”.
El gobierno Trump tiene por el momento un bloqueo petrolero “que nos permite ejercer una influencia considerable sobre el curso de los acontecimientos”, aseguró el jefe de la diplomacia estadounidense.
Venezuela no es “Libia”, “Irak” ni “Afganistán”. “Nuestra misión aquí es muy diferente”, insistió.
“No solo nos enfrentamos al régimen, nos enfrentamos a lo que constituye una amenaza para los intereses estadounidenses”, añadió.
Maduro preso
Maduro aterrizó el sábado por la noche en un pequeño aeropuerto de Nueva York, tras una operación ejecutada de madrugada en la que fuerzas estadounidenses lo extrajeron a él y a su esposa, Cilia Flores, de su residencia dentro de una base militar en Caracas. El gobierno venezolano calificó el operativo como un acto “imperialista”. Ambos enfrentan cargos en Estados Unidos por conspiración de narcoterrorismo.
Durante la operación, comandos militares detuvieron a la pareja mientras se producían bombardeos selectivos sobre objetivos en Caracas y sus alrededores. La intervención será debatida de urgencia este lunes en el Consejo de Seguridad de la ONU.

El mandatario fue sacado del país a bordo del buque de guerra USS Iwo Jima, trasladado luego en avión y finalmente llevado en helicóptero al Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, donde enfrentará cargos por narcotráfico y terrorismo vigentes desde 2020.
La misión, denominada “Determinación absoluta”, culminó meses de planificación secreta y una intensa campaña de presión de la administración Trump, convirtiéndose en la acción estadounidense más contundente para forzar un cambio de régimen desde la invasión de Irak en 2003. Expertos legales plantearon serias dudas sobre su legalidad, ya que se llevó a cabo sin autorización del Congreso.
La advertencia de Trump
El presidente Donald Trump advirtió este domingo que la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, pagará “un precio muy alto” si no coopera con Estados Unidos, tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses.
“Si no hace lo correcto, va a pagar un precio muy alto, probablemente mayor que el de Maduro”, dijo Trump a la revista The Atlantic en una breve entrevista telefónica.
La advertencia de Trump se produjo después de que el Tribunal Supremo de Justicia y mandos militares venezolanos confirmaran a Rodríguez como presidenta interina. Sin embargo, horas después de la incursión estadounidense, la dirigente adoptó un tono desafiante y aseguró que Maduro seguía siendo el único líder legítimo del país.
“Estamos listos para defender nuestros recursos naturales”, afirmó.
Aunque Trump ha hecho campaña durante años contra los cambios de régimen impulsados por Estados Unidos en el extranjero, el sábado afirmó que Washington va a “dirigir” Venezuela.
En declaraciones a The Atlantic, sostuvo que “reconstruir y cambiar de régimen —como se le quiera llamar— es mejor que lo que tienen ahora mismo”.
“Reconstruir no es algo malo en el caso de Venezuela”, dijo.“El país se ha ido al infierno. Es un país fallido. Es un país totalmente fallido. Es un país que es un desastre en todos los sentidos”.
El republicano, de 79 años, también reiteró su exigencia de que Groenlandia —territorio autónomo perteneciente a Dinamarca y aliado de la OTAN— pase a formar parte de Estados Unidos.
Consultado sobre si la acción militar en Venezuela tenía implicaciones para Groenlandia, Trump respondió: “Ellos mismos tendrán que verlo. Realmente no lo sé”.
“Pero sí necesitamos Groenlandia, absolutamente. La necesitamos para la defensa”.
