Washington. Una mujer mató a tres niños y tres adultos este lunes al abrir fuego en un colegio del sur de Estados Unidos antes de ser abatida por la policía.
Armada con al menos dos rifles de asalto y una pistola, la atacante entró por la mañana en las instalaciones del colegio cristiano privado “The Covenant School”, explicó el portavoz de la policía local, Don Aaron, en rueda de prensa.
Los policías acudieron al lugar y tras escuchar disparos en el piso de arriba subieron “inmediatamente” y “mataron” a la atacante que fue declarada muerta, precisó.
Su departamento aclaró en Twitter que la atacante tenía 28 años y residía en Nashville.
Según la policía, la joven efectuó numerosos disparos a medida que caminaba por el establecimiento, que tiene alrededor de 200 estudiantes y 40 empleados.
“Tres alumnos y tres adultos resultaron heridos de muerte”, afirmó Aaron, que informó de que no hay más víctimas.
En reacción al drama, la Casa Blanca ha vuelto a pedir la prohibición de los rifles de asalto este lunes.
Varios funcionarios del estado de Tennessee se declararon consternados en las redes sociales, como el senador republicano Bill Hagerty quien dijo estar “devastado”.
“Desgarrando el alma”
El presidente Joe Biden elogió a las fuerzas de seguridad por la rapidez con la que reaccionaron al crimen, que calificó de “repugnante”.
La violencia armada “está desgarrando nuestras comunidades, desgarrando el alma de esta nación”, comentó desde la Casa Blanca, y pidió nuevamente al Congreso que prohíba los rifles de asalto.
El demócrata lleva tiempo pidiendo que el Congreso prohíba, o al menos restrinja, la posesión de estas armas destinadas a causar el máximo número de víctimas, pero los republicanos se oponen.

“¿Cuántos niños más tienen que ser asesinados antes de que los republicanos en el Congreso den un paso al frente y actúen para aprobar la prohibición de armas de asalto?”, se preguntó, indignada, por su parte la portavoz de la Casa Blanca, Karine Jean-Pierre. “Demasiado es demasiado”, dijo.
Los congresistas republicanos del estado de Tennessee, cuya capital es Nashville, también se declararon consternados en las redes sociales, sin mencionar el tema de las armas de fuego.
“Estoy devastado”, tuiteó el senador republicano Bill Hagerty. Su colega Marsha Blackburn llamó a “rezar” por las víctimas.
4.368 muertos
Los tiroteos mortales son frecuentes en Estados Unidos, donde unos 400 millones de armas de fuego en circulación causaron más de 45.000 muertos en 2020 por suicidio, accidente u homicidio, según las últimas cifras publicadas por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).
Ese año, por primera vez, las armas se convirtieron en la principal causa de muerte entre los menores de 1 a 19 años, con 4.368 fallecidos, por delante de los accidentes de tráfico y las sobredosis, según la misma fuente.
Las matanzas en las escuelas constituyen una ínfima parte del total pero conmueven especialmente a la sociedad.
En 2012 un hombre mató a 20 niños de 6 y 7 años, y diez años más tarde, en 2022, un joven de 18 años acabó con la vida de 19 estudiantes y dos profesores.
Una matanza cometida en 2018 en un colegio de educación secundaria de Florida desencadenó un movimiento nacional, encabezado por jóvenes, para exigir una supervisión más estricta de las armas en Estados Unidos.
Pese a la movilización de más de un millón de manifestantes, el Congreso de Estados Unidos no adopta reformas significativas porque muchos congresistas se hallan bajo la influencia de la Asociación Nacional del Rifle (NRA), un grupo de presión sobre armas, y no quieren contrariar a la mayoría de los ciudadanos, muy apegados al derecho a llevar armas.
Los llamados de Biden a prohibir los rifles de asalto tienen pocas probabilidades de éxito. Según una encuesta de ABC News/Washington Post realizada en febrero, el 51% de los estadounidenses se opone y solo el 47% lo apoya.
Los únicos avances legislativos recientes siguen siendo marginales, como la generalización de las verificaciones de antecedentes penales y psiquiátricos para poder comprar un arma.
