Interés Humano

Menores migrantes se reencuentran con sus padres al ser deportados a Guatemala

Padres comentaron que llegan a pagar hasta 150.000 quetzales (casi $20.000) para que sus hijos migren. Para ello se endeudan o algún familiar desde Estados Unidos financia la operación

Norma Perez hugs her 7-year-old daughter after she was deported from Mexico, at the Casa Nuestras Raices shelter, in Quetzaltenango, Guatemala, on May 19, 2022. - A group of 59 unaccompanied minors returned to Guatemala on Thrusday after being deported from Mexico. Weekly, about 150 unaccompanied underage migrants seeking to reach the United States are rescued and deported from Mexico to Guatemala, explained the director of Casa Nuestra Raices, of the Secretary of Social Welfare, Maripaz Lopez. (Photo by Johan ORDONEZ / AFP)
Norma Perez hugs her 7-year-old daughter after she was deported from Mexico, at the Casa Nuestras Raices shelter, in Quetzaltenango, Guatemala, on May 19, 2022. - A group of 59 unaccompanied minors returned to Guatemala on Thrusday after being deported from Mexico. Weekly, about 150 unaccompanied underage migrants seeking to reach the United States are rescued and deported from Mexico to Guatemala, explained the director of Casa Nuestra Raices, of the Secretary of Social Welfare, Maripaz Lopez. (Photo by Johan ORDONEZ / AFP) JOHAN ORDONEZ

Quetzaltenango. Decenas de niños y adolescentes se funden en largos abrazos con sus padres en un albergue de Quetzaltenango. Su peligroso viaje solos a Estados Unidos como migrantes acaba de terminar en fracaso tras su deportación desde México a Guatemala.

Del bus blanco con matrícula mexicana que estacionó el jueves frente al albergue estatal Nuestras Raíces, en Quetzaltenango (suroeste), bajaron 59 menores repatriados. “Estos 14 días que estuvimos sin verla, sin saber nada, fue terrible”, manifestó José Mauricio, de 33 años, quien esperaba a su hija de 16.

La hija de José salió hace un mes de su pueblo natal, Coatepeque, y se enteraron de que estaba detenida en México hace 14 días. Hizo el viaje junto a una prima y ambas fueron deportadas. Las autoridades identificaron a las menores, ubicaron a sus padres por teléfono y los citaron a una entrevista para confirmar el parentesco.

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