AFP. 12 febrero, 2019
Migrantes cubanos y haitianos abordaban una embarcación hacia la localidad de Capurgana, en el golfo de Urabá, Colombia, para dirigirse luego hacia Panamá. Fue en agosto del 2016.
Migrantes cubanos y haitianos abordaban una embarcación hacia la localidad de Capurgana, en el golfo de Urabá, Colombia, para dirigirse luego hacia Panamá. Fue en agosto del 2016.

Ciudad de Panamá. Unos 720 inmigrantes, en su mayoría cubanos, ingresaron los últimos días a Panamá atravesando la frontera selvática con Colombia con la intención de llegar a Estados Unidos, informó este martes el Gobierno panameño.

El ministro de Seguridad, Jonattan Del Rosario, confirmó que migrantes ingresaron al país el pasado fin de semana y se mantienen en puerto Obaldía, en el mar Caribe, cerca de la frontera colombiana. Entre ellos hay ocho mujeres embarazadas, indicó.

“Hemos iniciado las verificaciones de los inmigrantes para determinar que no representan un peligro para la seguridad de la región”, dijo Del Rosario.

Agregó que después de la verificación se le aplicarán las medidas migratorias que correspondan, como permitir que salgan del país de manera voluntaria o la deportación.

Anunció que la próxima semana sostendrá una reunión con las autoridades de Costa Rica para analizar este nuevo flujo de migrantes cubanos y africanos. Panamá y Costa Rica mantienen una coordinación con las autoridades de Colombia.

El Ministerio de Salud de Panamá informó de que entre los inmigrantes se detectaron seis casos de malaria y que las personas “fueron aisladas y recibieron medicamentos”.

El gobierno panameño envió, el lunes unas 5,3 toneladas de ayuda humanitaria, entre comida, agua y medicamentos.

Costa Rica y Panamá vivieron entre el 2015 y el 2016 una situación de crisis por el paso de migrantes cubanos, que quedaron varados en su intención de llegar a Estados Unidos luego de que Nicaragua les cerró el paso por su territorio.

El ministro Del Rosario indicó que en estos momentos Nicaragua mantiene la frontera abierta, aunque aclaró cada país es “soberano de tomar sus propias decisiones”.