Agencia AFP. 8 mayo

Washington. Un equipo de la compañía PEPCO cortó este miércoles la electricidad a la embajada de Venezuela en Washington, tomada desde hace semanas por activistas que buscan impedir la entrada de la delegación de Juan Guaidó, reconocido por Estados Unidos como presidente del país petrolero.

Ariel Gold de CodePink se sentó el 25 de abril en una ventana de la Embajada de Venezuela durante una conferencia de prensa en Washington, DC. Foto: AFP
Ariel Gold de CodePink se sentó el 25 de abril en una ventana de la Embajada de Venezuela durante una conferencia de prensa en Washington, DC. Foto: AFP

Cerca de las 8 p.m. un equipo de la compañía eléctrica abrió una tapa de alcantarilla para cortar la electricidad al recinto, un edificio de cuatro plantas ubicado en el elegante barrio de Georgetown, informaron activistas y miembros de la delegación de Guaidó.

Un grupo de activistas de varias organizaciones que se agruparon la plataforma Colectivo para la Protección de la Embajada (Embassy Protection Collective) vive en la sede diplomática, con la anuencia del gobierno de Nicolás Maduro.

“Las autoridades acaban de cortar ilegalmente nuestra electricidad, esperábamos esto, estamos preparados”, dijo en un vídeo publicado en internet el activista Kevin Zeese, de la organización Popular Resistance, uno de los grupos que conforman el Colectivo.

Carlos Vecchio, el representante de Guaidó en Estados Unidos, reconocido por Washington como embajador, dijo que decidió darles a los “invasores” de su Embajada “un poco de la experiencia de vivir en Venezuela bajo el socialismo fracasado”, en referencia a los apagones que azotan el país.

“A partir de este momento no tendrán energía eléctrica. Próximo paso: su salida”, dijo en Twitter.

El canciller venezolano, Jorge Arreaza, exigió al Departamento de Estado “proteger el edificio” e impedir “agresiones contra los huéspedes”.

“Los asedian, agreden, bloquean y hasta les cortan la electricidad. ¿No les suena conocido?", agregó Arreaza en Twitter, aludiendo a las sanciones de Estados Unidos contra Venezuela.

Desde el fallido intento de levantamiento de un grupo de militares contra Maduro la semana pasada, se registraron protestas espontáneas de venezolanos que quieren sacar a los activistas de la sede diplomática.

Los venezolanos rodearon la sede, instalaron campamentos y bloquearon la entrada de la embajada para impedir que los activistas se aprovisionen.

Cada día se producen escaramuzas entre ambos grupos cuando los activistas intentan introducir comida, lanzándola por las ventanas o amarrando las bolsas a cuerdas que los ocupantes de la embajada lanzan y jalan.

La estructura está cerrada al público desde que la mayoría de diplomáticos dejara el país tras perder su estatuto, después de que Estados Unidos se convirtiera en uno de los primeros países en reconocer a Guaidó en enero.

Los últimos diplomáticos acreditados salieron de las instalaciones el 24 de abril y desde entonces los activistas - que denuncian un golpe de estado en Venezuela - custodian el edificio.

“No nos vamos, vamos a resistir”, dijo Zeese alumbrado por una vela.