Coreanos separados por la guerra esperan para su reencuentro
Esta será una semana de reuniones temporales; muchos no se han visto desde la guerra que selló la división de la península
In this Aug. 17, 2018, photo, Lee Soo-nam, 76, shows photos of his brother Ri Jong Song in North Korea during an interview at his home in Seoul, South Korea. Lee is among about 200 war-separated South Koreans and their family members who are crossing into North Korea for heart-wrenching meetings with relatives they haven’t seen for decades. The week-long event beginning Monday, Aug. 20, 2018, at North Korea’s Diamond Mountain resort come as the rival Koreas boost reconciliation efforts amid a diplomatic push to resolve the North Korean nuclear crisis. (AP Photo/Ahn Young-joon)
Kim Tong-hyung/AP
Lee Soo-nam muestra fotos de su hermano Ri Jong Song, quien vive en Corea del Norte y al que esperaba volver a ver en la jornada de reencuentros familiares. AP Lee Soo-nam muestra fotos de su hermano Ri Jong Song, quien vive en Corea del Norte y al que esperaba volver a ver en la jornada de reencuentros familiares. (AP)
Seúl. Lee Soo-nam tenía ocho años la última vez que vio a su hermano mayor. Este mes hace 68 años que ese niño vio desconcertado como su hermano, de 18 años, dejaba su casa en Seúl para huir de los soldados norcoreanos que estaban reclutando jóvenes a semanas de invadir Corea del Sur para comenzar la Guerra de Corea.
Una hora más tarde, el hermano mayor, Ri Jong Song, fue descubierto por soldados norcoreanos cerca de un puente que cruza el río Han de la capital surcoreana. Lee siempre creyó que Ri había fallecido durante el conflicto bélico, en el que millones fallecieron o resultaron heridos antes del alto el fuego de 1953, pero su madre rezaba a diario para el regreso de su hijo perdido hasta pocos años antes de su muerte, en 1975.
Pero Ri sobrevivió a la guerra y vive en Corea del Norte. Los hermanos, que ahora tienen 76 y 86 años, estarán entre los cientos de coreanos que participarán, a partir del lunes, en una semana de reuniones temporales de familias separadas por el conflicto. Muchos no han tenido contacto desde que la guerra cimentó la división de la península en Norte y Sur.
Los ancianos familiares que se reunirán en el pintoresco balneario norcoreano de Diamond Mountain saben que, dada la inestabilidad de las relaciones entre Seúl y Pionyang, esta podría ser la última vez que se vean antes de morir.
Surcoreanos recibían instrucciones en un hotel en la ciudad de Sockcho, este domingo 19 de agosto del 2018, en la víspera de su partida hacia Corea del Norte para participar en reencuentros familiares. AFP Surcoreanos recibían instrucciones en un hotel en la ciudad de Sockcho, este domingo 19 de agosto del 2018, en la víspera de su partida hacia Corea del Norte para participar en reencuentros familiares. (AFP)
“Estoy nervioso. Todavía no estoy seguro de si esto es un sueño o es real. Solo quiero darle las gracias por mantenerse con vida durante todos estos años”, dijo Lee en una entrevista en su casa de Seúl, no muy lejos de donde vio por última vez a su hermano.
Gran oportunidad
Desde el final de la guerra, ambas Coreas han impedido que sus ciudadanos visiten a familiares al otro lado de la frontera o contacten con ellos sin permiso. Casi 20.000 personas han participado en 20 rondas de encuentros desde el 2000, pero nadie ha tenido una segunda oportunidad para verse.
De acuerdo con el Ministerio de Unificación surcoreano, que gestiona todos los asuntos intercoreanos, más de 500 surcoreanos separados y sus familiares cruzarán la frontera norte del país para dos rondas de encuentros entre el 20 y el 26 de agosto.
Surcoreanos se registraban este domingo 19 de agosto del 2018 en un hotel de la ciudad de Sokcho, en la víspera de su viaje a Corea del Norte para participar en reencuentros familiares. AP Surcoreanos se registraban este domingo 19 de agosto del 2018 en un hotel de la ciudad de Sokcho, en la víspera de su viaje a Corea del Norte para participar en reencuentros familiares (AP)
En Diamond Mountain, Lee espera encontrarse con Ri y conocer a su esposa norcoreana, de 79 años, y a su hijo, de 50. Lee llevará más de una docena de fotografías familiares, incluyendo una en blanco y negro de Ri con el pelo corto cuando tenía 16 o 17 años.
”Así es como lo recuerdo”, señaló Lee. "Yo perdí a un hermano y mis padres a un hijo, pero mi hermano perdió a sus padres, hermanos, amigos y a toda su ciudad, y probablemente pasó toda su vida anhelando todas esas cosas. Es desgarrador pensar en eso”.