AP y AFP. 5 mayo
Un médico acompañaba a un vecino a realizarse una prueba de diagnóstico de covid-19 en Waterloo, Iowa.
Un médico acompañaba a un vecino a realizarse una prueba de diagnóstico de covid-19 en Waterloo, Iowa.

Washington. Si se elimina de la ecuación el progreso en la zona metropolitana de Nueva York en la lucha contra el coronavirus, los números muestran que el resto de Estados Unidos avanza en la dirección incorrecta, con un aumento en la tasa de infecciones incluso cuando los estados se aprestan a retirar sus medidas de confinamiento, reveló el martes un análisis de The Associated Press (AP).

Los científicos advirtieron de que esas cifras aumentarán a medida que los gobernadores y funcionarios locales de todo el país reduzcan sus restricciones de permanecer en casa y reabran los negocios.

Algunos estados empezaron a retirar las restricciones de confinamiento que han dejado a millones de personas sin empleo, incluso cuando el país registra miles de infecciones y muertes a diario. Los expertos de salud pública previnieron que la reducción de las medidas podría resultar en decenas de miles de decesos adicionales.

No obstante tale advertencias, la Casa Blanca ha decidido desmantelar el grupo de emergencia creado para gestionar las medidas para frenar el brote del coronavirus, en la última muestra de que el gobierno de Donald Trump ya no considera la pandemia como una prioridad diaria.

El vicepresidente Mike Pence expresó el martes que el grupo de emergencia que él encabeza será necesario hasta finales de este mes.

“Creo que empezamos a considerar las fechas del Memorial Day (25 de mayo) o principios de junio” para desmantelar la célula de crisis, dijo a periodistas.

La zona metropolitana de Nueva York, con alrededor de 20 millones de personas en más de una veintena de condados, incluyendo los suburbios al norte de la ciudad -Long Island y el norte de Nueva Jersey-, ha sido el sitio más afectado del país, con por lo menos una tercera parte de las 70.000 muertes de la nación.

Al incluirse a la zona metropolitana de Nueva York -que todavía está en confinamiento-, parece que los casos nuevos de coronavirus en Estados Unidos están disminuyendo, de acuerdo con el análisis de la AP. El texto encontró que la media móvil de cinco días de nuevas infecciones ha disminuido de 9,4 por cada 100.000 personas el 9 de abril a 8,6 el lunes.

Esta barbería en Brooklyn, al igual que otros negocios en Nueva York, está cerrada por la cuarentena contra el coronavirus.
Esta barbería en Brooklyn, al igual que otros negocios en Nueva York, está cerrada por la cuarentena contra el coronavirus.

Pero eliminar la zona metropolitana de Nueva York del análisis cambia las cosas. Sin tomar en cuenta esta, la tasa de nuevos casos en Estados Unidos aumentó en el mismo periodo de 6 por cada 100.000 personas a 7,5.

Mientras que la cifra diaria de muertes en la zona metropolitana ha bajado en las últimas semanas, en el resto de Estados Unidos la tasa prácticamente permanece inmóvil, según el análisis de la AP.

Datos para preocuparse

Algunos sitios del país alejados de la ciudad de Nueva York muestran tendencias inquietantes.

Las muertes en Iowa aumentaron a un nuevo máximo diario de 19 el martes y 730 trabajadores de una sola planta procesadora de carne de Tyson Foods dieron positivo al virus.

“No cometan errores: Este virus sigue circulando en nuestra comunidad, tal vez más que en semanas anteriores”, dijo Linda Ochs, directora del Departamento de Salud del condado de Shawnee.

El gobernador de California, Gavin Newsom, habló con Roshaun Davis, propietario de una tienda en Sacramento sobre su actividad comercial. El estado planea una gradual reapertura de las actividades.
El gobernador de California, Gavin Newsom, habló con Roshaun Davis, propietario de una tienda en Sacramento sobre su actividad comercial. El estado planea una gradual reapertura de las actividades.

El número diario de nuevos casos en Estados Unidos supera los 20.000 y las muertes están por encima de las 1.000, de acuerdo con cifras de la Universidad Johns Hopkins.

El lunes, un modelo ampliamente citado de la Universidad de Washington prácticamente duplicó su proyección de decesos en Estados Unidos a causa del coronavirus a unos 134.000 hasta principios de agosto, con un rango de 95.000 a casi 243.000.

El médico Christopher Murray, director del instituto que creó las proyecciones, explicó que el incremento se debe principalmente a que se espera que la mayoría de los estados reduzcan las restricciones para la próxima semana.

Sin órdenes de confinamiento y medidas similares, indicó Murray, “habríamos tenido un crecimiento exponencial, epidemias mucho más grandes y muertes en números impactantes”. Pero la cooperación está disminuyendo, y los datos de ubicación de teléfonos revelan que la gente está saliendo más, incluso antes de que sus estados reabran, señaló.

“El incremento de la movilidad en la última semana o en 10 días probablemente conduzca a cierta transmisión" del virus, dijo Murray.

Reabrir economía

La decisión de desmantelar la célula de crisis de la Casa Blanca va en línea con el nuevo enfoque de Trump de impulsar al país a aceptar la reapertura de la economía.

Según el mandatario, quiere una reapertura “segura”, al tiempo que sostiene que las dificultades causadas por el cierre económico son la principal amenaza para el país.

“No podemos mantener nuestro país cerrado durante los próximos cinco años”, declaró el martes en un viaje a una fábrica de máscaras en Arizona.

El presidente admitió, sin embargo, que algunas personas serían “gravemente afectadas”.

Preguntado por la cadena ABC News sobre si cree que aumentará el número de muertos por desconfinar a la población para reabrir la economía, el mandatario aseguró: “Es posible, habrá algunos”.

Y sucederá porque la gente “no estará confinada en un apartamento, en una casa o donde quiera que sea”, dijo Trump en la fábrica de Honeywell en Phoenix, Arizona, que visitó en su primer viaje importante desde que comenzara la cuarentena por el coronavirus.