AFP . 27 marzo, 2018

Katmandú. Un australiano en silla de ruedas alcanzó un campo base del Everest por sus propios medios y se declaró “honrado” de ser el primer parapléjico que realiza este ascenso esencialmente sin ayuda.

Scott Doolan, de 28 años, alcanzó el domingo la cara sur de la montaña más alta del mundo, por el lado nepalí, a 5.364 metros de altitud, un lugar al que generalmente solo se puede llegar a pie o en helicóptero.

Foto tomada el 25 de marzo del 2018 por Matt Laycock y entregada a la AFP el 27 de marzo muestra al australiano Scott Doolan en silla de ruedas en el campamento base del Everest, en Nepal. Foto: AFP
Foto tomada el 25 de marzo del 2018 por Matt Laycock y entregada a la AFP el 27 de marzo muestra al australiano Scott Doolan en silla de ruedas en el campamento base del Everest, en Nepal. Foto: AFP

Necesitó diez días para ascender, desplazándose sobre un terreno rocoso y de gran altitud en silla de ruedas cuando era posible o bien con las manos o siendo llevado en algunas ocasiones.

Durante su periplo sufrió una fractura del coxis.

Ya cerca de la meta, "me costaba respirar porque andaba sobre las manos, pero recuerdo simplemente haber mirado hacia arriba y haber visto a una veintena de personas. Cuando llegué, todos empezaron a aplaudirme”, explicó Doolan.

Cuando avanzaba sobre las manos, llevaba cinco pares de guantes.

En el sétimo día, se rompió una de las pequeñas ruedas auxiliares colocadas delante de la silla.

"Estaba bastante abatido. Simplemente me encontré solo sobre una roca preguntándome qué iba a hacer", explicó el australiano a la AFP en Katmandú.

El australiano, de 28 años, tardó diez días en llegar al campamento base del Everest gracias a sus manos y en ocasiones a la ayuda de otras personas. Foto: AFP
El australiano, de 28 años, tardó diez días en llegar al campamento base del Everest gracias a sus manos y en ocasiones a la ayuda de otras personas. Foto: AFP

El equipo ató una cuerda a la parte rota de la silla para que no se tumbase, pero pasar por los estrechos caminos se volvió aún más difícil.

El australiano está en silla de ruedas desde los 17 años, cuando se fracturó la columna vertebral en un accidente de moto. Luego necesitó unos años para volver a hacer deporte.

Se entrenó durante ocho meses para este reto, haciendo ejercicios cardiovasculares y musculares diarios para reforzar la parte superior de su cuerpo.

Pese a todos los esfuerzos para prepararse, fue “100% más difícil” de lo que había imaginado.

"No esperaba que el terreno fuese tan difícil. Nunca antes lo había visto y nunca me entrené sobre un terreno así", explicó.

Desde el campo base, Doolan fue llevado en helicóptero a Katmandú donde fue hospitalizado.

El terreno rocoso y las altitudes extremas caracterizaron la travesía del joven en su silla de ruedas. Foto: AFP
El terreno rocoso y las altitudes extremas caracterizaron la travesía del joven en su silla de ruedas. Foto: AFP

Ya está pensando en su próxima aventura: querría nadar bajo los colores de Australia en los Juegos Paralímpicos de Tokio 2020.