
La comunidad de inteligencia de Estados Unidos contradijo una de las principales justificaciones del presidente Donald Trump para iniciar la guerra contra Irán. Altos funcionarios señalaron que Teherán aún está a años de desarrollar misiles capaces de alcanzar territorio estadounidense y que no reconstruye su programa de enriquecimiento de uranio.
La información se conoció este miércoles ante el Comité de Inteligencia del Senado. La directora de inteligencia nacional, Tulsi Gabbard, y el director de la CIA, John Ratcliffe, defendieron la evaluación oficial.
Ambos evitaron confirmar si Irán podría desarrollar misiles intercontinentales en seis meses. Gabbard indicó que el país podría combinar tecnología de su programa espacial con capacidades balísticas para comenzar ese desarrollo antes de 2035, en caso de que decida avanzar en esa dirección.
La funcionaria se negó a calificar la amenaza iraní tras ser consultada por el senador Jon Ossoff. Señaló que determinar si existe una amenaza inminente es responsabilidad exclusiva del presidente y no de la comunidad de inteligencia.
En un informe anual, Gabbard indicó que Irán no reconstruye su capacidad de enriquecimiento nuclear tras la Operación Midnight Hammer, ejecutada por Estados Unidos e Israel en junio de 2025. Señaló que, como resultado de esa operación, el programa nuclear iraní quedó aniquilado y que desde entonces no se detectan esfuerzos para restablecerlo.
Durante la audiencia pública, la directora no repitió esa conclusión. Luego explicó que no tuvo tiempo suficiente para revisar el informe completo durante la sesión. No cuestionó la validez del análisis.
Gabbard también reafirmó una evaluación previa que establece que Irán tardaría cerca de una década en superar obstáculos técnicos para desarrollar armas capaces de alcanzar Estados Unidos.
Ratcliffe evitó fijar plazos sobre una posible amenaza directa. Señaló que Irán mantiene capacidad para atacar objetivos en Europa y amenazar bases e intereses estadounidenses en la región. Indicó que el país gana experiencia en misiles de largo alcance, pero no mostró evidencia de que tenga capacidad inmediata para atacar objetivos más allá de los océanos Atlántico o Pacífico.
El director de la CIA advirtió que el desarrollo de misiles de alcance intermedio, con hasta 3.000 kilómetros, pondría en riesgo gran parte de Europa. Indicó que permitir ese avance abriría una vía para desarrollar misiles capaces de alcanzar Estados Unidos.
Durante la audiencia, el senador Tom Cotton calificó el programa espacial iraní como una fachada para el desarrollo de misiles intercontinentales. Señaló que algunos análisis independientes indican que Irán podría tener un misil funcional en seis meses. Ratcliffe respondió que existen motivos de preocupación, pero no confirmó ese plazo.
Gabbard también indicó que la comunidad de inteligencia evalúa que Rusia, China, Corea del Norte, Irán y Pakistán desarrollan sistemas de lanzamiento de misiles con capacidad nuclear y convencional. Señaló que China y Rusia poseen sistemas capaces de evadir defensas estadounidenses, que Corea del Norte ya puede alcanzar ese territorio y que Pakistán podría lograrlo. No incluyó a Irán entre los países con capacidades avanzadas de ese tipo.
Irán enfrenta intensos bombardeos aéreos y navales desde el 28 de febrero, en ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel. Gabbard indicó que el régimen continúa en funcionamiento, aunque debilitado tras golpes a su liderazgo y capacidades militares, incluido el asesinato de Ali Khamenei.
La funcionaria señaló que, si el régimen se mantiene, podría iniciar un proceso de varios años para reconstruir sus fuerzas militares, su arsenal de misiles y sus unidades de vehículos aéreos no tripulados.
Trump ha afirmado reiteradamente que ordenó el ataque contra Irán debido a una amenaza inminente. En su discurso sobre el Estado de la Unión, indicó que el país trabajaba en misiles que pronto podrían alcanzar Estados Unidos.
Tras el bombardeo de junio de 2025, el mandatario afirmó que las instalaciones nucleares iraníes quedaron destruidas. Sin embargo, durante el conflicto reciente sostuvo que Teherán estaba a pocas semanas de obtener una bomba atómica, a pesar de que existían conversaciones en curso sobre un acuerdo nuclear, una postura que no coincide con evaluaciones de inteligencia ni con otros análisis.
La tensión política aumentó tras la renuncia de un asesor cercano a Gabbard. El funcionario argumentó que no existía una amenaza inminente y que Trump recibió información errónea influenciada por Israel y la prensa.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
