
Solo 10 países albergaron a dos tercios de la población mundial afectada por crisis alimentarias durante el año pasado. El Informe Mundial sobre las Crisis Alimentarias señaló que un tercio de estos individuos residió en Sudán, Nigeria y la República Democrática del Congo (RDC).
Los conflictos armados persistieron como el factor determinante de la inseguridad alimentaria aguda. El documento contó con el respaldo de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la Unión Europea y diversas entidades humanitarias.
La inseguridad alimentaria aguda se enfocó principalmente en Afganistán, Bangladés, Birmania, Nigeria, Pakistán, Sudán del Sur, Sudán, Siria, Yemen y la RDC. El informe precisó que los avances en algunas zonas quedaron anulados por el deterioro en otras regiones.
Las perspectivas para el año 2026 son calificadas como sombrías en el estudio. Los conflictos y los fenómenos climáticos extremos amenazan con mantener o empeorar la situación en múltiples territorios.
La décima edición del informe confirmó, por primera vez, una hambruna simultánea en dos contextos diferentes durante el mismo ciclo. Este escenario se presentó en la región de Gaza y en zonas específicas de Sudán.
Unos 266.000.000 de personas en 47 naciones experimentaron niveles críticos de hambre en 2025. Esta cifra representó casi el doble de la proporción registrada hace nueve años.
La guerra en Oriente Medio podría agravar las crisis vigentes al elevar el número de desplazados y el costo de los fertilizantes. El texto advirtió sobre una reducción importante en el financiamiento para la ayuda humanitaria global.
El bloqueo en el estrecho de Ormuz disparó los precios de los insumos agrícolas. Los fertilizantes dependen directamente de derivados del petróleo, cuya ruta de suministro se vio afectada.
El presidente del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) de la ONU, Álvaro Lario, explicó que el choque alimentario actual golpeará la producción. El jerarca vinculó este impacto al incremento en los costos de la energía.
Lario solicitó mayor respaldo para los pequeños agricultores del mundo. El jerarca propuso inversiones en sistemas de agua y en variedades de cultivos que resistan los cambios del clima.
