Se reporta que además de los fallecidos, hay un número indeterminado de desaparecidos, y las autoridades continúan las labores de búsqueda.
El huracán tocó tierra este miércoles en el este de Cuba, tras haber golpeado el martes Jamaica como un ciclón de categoría 5, con vientos sostenidos de aproximadamente 300 km/h, convirtiéndose en el fenómeno más potente en tocar tierra en la región en los últimos 90 años, según un análisis basado en datos de la NOAA.
En la provincia de Santiago de Cuba, Melissa provocó inundaciones en calles y viviendas, derribó árboles, postes y cables eléctricos, y rompió cristales y paneles de un hotel donde se alojan periodistas, quienes permanecieron en el edificio debido a los fuertes vientos.
Aunque el huracán fue rebajado a categoría 3 antes de tocar Cuba, su impacto sigue siendo devastador. Melissa es el quinto huracán de categoría 5 del año y se compara con fenómenos históricos como el huracán del Día del Trabajo de 1935 en Florida y el huracán Dorian en 2019 en las Bahamas.
Expertos señalan que el cambio climático está provocando que este tipo de fenómenos meteorológicos extremos sean más frecuentes e intensos a nivel mundial.
Desde que la NOAA comenzó a registrar datos en 1842, huracanes como Patricia (México, 2015) o tifones como Nancy (1961) han presentado vientos más fuertes en pleno océano, pero Melissa se destaca por su extrema intensidad al tocar tierra, superando a otros ciclones recientes del Caribe y del Atlántico.
Las autoridades en Haití y Cuba mantienen la alerta máxima mientras continúan los esfuerzos de rescate y recuperación, especialmente en zonas inundadas y afectadas por deslaves.