
La gobernadora del departamento colombiano del Chocó, Nubia Carolina Córdoba, informó que varios municipios sufrieron graves afectaciones tras el terremoto de 7,4 en la escala de Richter, registrado este 10 de agosto en Colombia. “Hay heridos y graves daños en las edificaciones”, dijo Córdoba.
“Aunque el epicentro fue San José del Palmar, en la capital Quibdó hay heridos y graves daños en las edificaciones. Ya estamos haciendo la evaluación de daños para emitir el primer reporte oficial”, dijo la mandataria departamental.
De acuerdo con la Dirección General Marítima (Dimar) de Colombia, “no existe amenaza de tsunami para la costa pacífica colombiana tras el sismo”.
Apenas minutos después de que el Servicio Geológico Colombiano reportara el movimiento telúrico, a 96 kilómetros de profundidad, las autoridades continúan haciendo las evaluaciones de los daños.
En las zonas de Quibdó y el Alto y Bajo Baudó han descrito los estragos como “monstruosos”. En redes sociales se han difundido imágenes y videos del derrumbe de edificios y casas, aún sin determinar el número de personas muertas o heridas, que se estiman, al menos por ahora, en decenas. Esta es la zona crítica y donde se ha volcado la atención de las autoridades.
Diferentes ciudades del occidente colombiano y el Eje Cafetero, entre estas Armenia y Manizales reportaron graves afectaciones estructurales. Por ejemplo, en la capital de Caldas se derrumbó una de las cúpulas de la Catedral Basílica Nuestra Señora del Rosario, y varias de las casas del centro histórico. Allí los ciudadanos también han reportado el desplome de varios edificios residenciales.
En Cali también se reportaron afectaciones en estructuras significativas de la ciudad como el Éxito San Fernando y Cañaveralejo Mall, donde se desprendieron partes de las edificaciones. Además, hubo daños en inmuebles ubicados sobre la calle 39, frente a la Clínica de Colores, un complejo médico relevante en la ciudad de 2,3 millones de habitantes.

“He asumido directamente el liderazgo de la atención por la emergencia en San José del Palmar. He ordenado la instalación de un Puesto de Mando Unificado para coordinar la atención de los daños y de los damnificados”, dijo el presidente Abelardo De la Espriella, a quien la emergencia sorprende apenas dos días después de haber asumido el cargo.
Y agregó: “Le he solicitado al director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) un reporte detallado de la situación y de las necesidades más urgentes. También estaré personalmente en Pereira para acompañar a los afectados y verificar la respuesta del Gobierno. No están solos. El Estado está presente y actuando”.

