
Ciudad del Vaticano, Santa Sede. El papa León XIV recibió este lunes al presidente de Colombia, Gustavo Petro, en el Vaticano.
El mandatario también se entrevistó con el secretario para las relaciones con los Estados, para abordar temas como la seguridad, las migraciones y el cambio climático, informó la Santa Sede.
Petro, el primer presidente de izquierda de Colombia, enfrenta el desafío de frenar la violencia de grupos armados, sin haber logrado avanzar por la vía del diálogo, un proceso en que históricamente la Iglesia católica ha tenido un rol.
El presidente colombiano fue uno de los mandatarios latinoamericanos que asistió el domingo a la misa de inauguración del pontificado de León XVI, el primer papa estadounidense, que además se nacionalizó peruano.
“Hoy el Santo Padre León XIV ha recibido en Audiencia, en el Palacio Apostólico Vaticano, al Presidente de la República de Colombia, el Excmo. Sr. Gustavo Francisco Petro Urrego, el cual, seguidamente, se ha encontrado con S.E. Mons. Paul Richard Gallagher, Secretario para las Relaciones con los Estados”, informó el Vaticano.
La Santa Sede indicó que en “los cordiales coloquios en la Secretaría de Estado, se ha expresado la satisfacción por las buenas relaciones entre Colombia y la Santa Sede, señalando la positiva y duradera colaboración entre la Iglesia y el Estado para sostener los procesos de paz y reconciliación”.
“Durante la conversación, hubo un intercambio de puntos de vista sobre la situación sociopolítica de Colombia y de la región, con particular atención a los desafíos vinculados a la seguridad, a las migraciones y al cambio climático”, agregó el Vaticano en un comunicado.
Petro, un exguerrillero que llegó a la presidencia en 2022, publicó una foto el domingo en X saludando al pontífice e informó que sería recibido este lunes para una audiencia.
“Primer encuentro y mañana tengo mi segundo encuentro, más prolongado, para hablar de nuestra Latinoamérica, de la lucha por la paz y la vida y de la salida de los cien años de soledad de Colombia”, declaró el mandatario de 65 años.
Petro celebró la elección de León XIV a principios de mayo y destacó sus profundos vínculos con América Latina.
“Ojalá sea el gran líder de los pueblos migrantes en el mundo y ojalá aliente a nuestros hermanos migrantes latinoamericanos, hoy humillados en los EE. UU.”, afirmó el mandatario en X. “Es más que un estadounidense”, añadió.
Diálogos de paz con el ELN en el Vaticano
Petro sugirió al papa León XIV que el Vaticano sea sede de nuevas conversaciones de paz con la guerrilla del ELN, con la que suspendió negociaciones en enero tras un estallido de violencia en el noreste del país.
“Hay una segunda oportunidad” con el Ejército de Liberación Nacional (ELN), dijo Petro en una declaración en video difundida por la Presidencia colombiana tras la reunión con el pontífice. “Hablé con el papa de este tema: ¿Cómo podría el Vaticano ser la sede de las nuevas conversaciones de paz?”.
Colombia atraviesa su peor ola de violencia en una década, sometida por los grupos armados ilegales que se lucran del narcotráfico.
Petro suspendió en enero las conversaciones de paz con el ELN, de corte guevarista y unos 5.800 combatientes, luego de una violenta arremetida de los rebeldes contra un grupo disidente de las extintas FARC en una región fronteriza con Venezuela conocida como el Catatumbo, lugar de las principales concentraciones de narcocultivos en Colombia.
Una seguidilla de enfrentamientos y asesinatos selectivos en la zona dejaron 117 muertos y 65.000 desplazados, según cifras oficiales.
“Yo creo que es aquí donde se puede recordar la teoría del amor eficaz, en el Vaticano”, dijo Petro, refiriéndose a un concepto filosófico sobre el compromiso con los pobres desarrollado por Camilo Torres, un sacerdote católico y guerrillero que murió combatiendo junto al ELN en 1966.
Petro busca desactivar el conflicto armado interno de medio siglo en Colombia a través del diálogo con las principales organizaciones armadas del país. Pero los acercamientos de paz con las principales guerrillas y carteles no han progresado.
Colombia tiene unos 22.000 narcos y rebeldes en armas. La guerra interna deja casi 10 millones de víctimas, la mayoría desplazados.
