Ciudad de Guatemala. Guatemala recibirá un 40% más de vuelos con deportados desde Estados Unidos, incluyendo migrantes de otras nacionalidades. Así lo anunciaron este miércoles el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y el presidente guatemalteco, Bernardo Arévalo.
“Hemos acordado aumentar en un 40% el número de vuelos con deportados, tanto guatemaltecos como extranjeros”, dijo Arévalo en una rueda de prensa conjunta con Rubio. Explicó que los migrantes de otros países serán enviados posteriormente a sus lugares de origen.
El jefe de la diplomacia estadounidense destacó que esa “disposición” de Guatemala es “sumamente importante” para Washington.
“El presidente ha hecho la oferta hoy, y vamos a trabajar en los detalles de todo esto. Ha ofrecido aumentar estos vuelos en un 40%”, manifestó Rubio.
En 2024, Guatemala recibió 508 vuelos con personas deportadas desde Estados Unidos, lo que representó el retorno de 61.680 migrantes. Según la cancillería, unos 3,2 millones de guatemaltecos viven en ese país, entre ellos cientos de miles en condición irregular.
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Arévalo evitó confrontaciones con el gobierno estadounidense sobre las deportaciones masivas de migrantes. Busca mantener el respaldo que recibió de la administración de Joe Biden ante la ofensiva de la élite conservadora que intentó impedir que asumiera el poder, tras su victoria en 2023 con la promesa de luchar contra la corrupción.
“Me gustaría elogiarle por su compromiso con la democracia y con las instituciones”, expresó Rubio. El funcionario, de origen cubano-estadounidense, ha buscado fortalecer los vínculos con los sectores conservadores de la región.
Sin embargo, señaló que aún no abordó el tema de las sanciones contra la fiscal general de Guatemala, Consuelo Porras, y otros funcionarios aliados de la élite conservadora que intentaron frenar la investidura de Arévalo.

Apoyo a las deportaciones
Guatemala aceptó vuelos con ciudadanos deportados en aviones militares, donde los migrantes viajaban encadenados. A diferencia de Colombia, que inicialmente abogó por un mejor trato, pero cedió ante amenazas de represalias por parte de Trump.
Panamá, primera escala de la gira de Rubio como secretario de Estado, ofreció facilitar la deportación de migrantes de otras nacionalidades.
Otra fuente de migración es El Salvador. Su presidente, Nayib Bukele, buscó estrechar lazos con la administración Trump, aprovechando su popularidad por la ofensiva contra las pandillas.
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Al reunirse con Rubio el lunes, Bukele propuso aceptar prisioneros de Estados Unidos, tanto migrantes como ciudadanos estadounidenses con antecedentes penales. La medida no tiene precedentes recientes en un país democrático.
Al final del miércoles, Rubio viajará a República Dominicana. Su gobierno endureció las políticas migratorias hacia Haití, con medidas como la construcción de un muro y el aumento de las deportaciones.

Solidaridad con Taiwán
Guatemala sigue siendo un aliado clave para la administración de Trump, ya que es el país más poblado que mantiene relaciones diplomáticas con Taiwán. China reclama la isla como parte de su territorio.
“Le agradecemos mucho el apoyo y la relación que ya tienen con Taiwán, también una democracia”, expresó Rubio a Arévalo.
Arévalo reiteró su compromiso de mantener los lazos con Taiwán y afirmó que su gobierno busca “profundizar” la relación en áreas como economía e inversión.
Belice, Paraguay y Guatemala son los únicos países de América que reconocen a Taiwán.
“No es fácil en un mundo donde hay mucha presión para cambiar ese reconocimiento, para romper esos enlaces, pero ustedes siempre se han mantenido firmes”, agregó Rubio.
El domingo, en la capital panameña, donde inició su gira, Rubio advirtió que el gobierno debe reducir la influencia de China en torno al estratégico canal de Panamá.
