
Ciudad de México, México. Un gobernador mexicano requerido por Estados Unidos por narcotráfico retomó el viernes sus funciones después de casi cuatro meses fuera del cargo por una licencia que tomó para someterse a una investigación de las autoridades de su país.
Rubén Rocha Moya gobernaba el estado de Sinaloa desde 2021. Dejó el cargo de forma temporal el 1 de mayo, cuando la justicia estadounidense lo vinculó con el cártel que lideró Joaquín ‘Chapo’ Guzmán y pidió su extradición.
Es la primera vez que políticos mexicanos en funciones son buscados por la justicia estadounidense.
“Regreso al ejercicio de mi responsabilidad como gobernador de Sinaloa con la frente limpia y en alto, y con la fuerza de la verdad de nuestro lado”, escribió Rocha en X. “Es mi deber cumplir con el mandato de las y los sinaloenses”.
El político de 77 años pertenece al partido de la presidenta Claudia Sheinbaum y el exmandatario Andrés Manuel López Obrador.
Sheibaum siempre pidió a Estados Unidos pruebas contundentes antes de actuar en contra de Rocha.
Rocha declaró a finales de mayo ante la fiscalía general de México.
“Después de 112 días de investigación”, escribió el gobernador, “no existen los mínimos elementos de prueba que sustenten nuestra participación en conducta penal alguna, o sea no he cometido ningún delito”, enfatizó.
