
Fumar no solo daña los pulmones y el corazón, sino que también puede dificultar la posibilidad de tener hijos.
Una nueva revisión de estudios científicos realizado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) concluye que las mujeres que fuman tienen un riesgo 40% mayor de infertilidad que quienes no consumen tabaco.
La agencia también advierte de efectos sobre la calidad del semen y la función sexual de los hombres, así como de posibles consecuencias para quienes recurren a tratamientos de fertilidad.
La publicación, difundida este martes 8 de septiembre, reúne décadas de investigaciones sobre el vínculo entre el consumo de tabaco y la infertilidad.
La OMS recuerda que una de cada seis personas en edad reproductiva experimenta infertilidad en algún momento de su vida y define la condición como la imposibilidad de lograr un embarazo después de 12 meses o más de relaciones sexuales regulares sin protección.
“Para todas las personas que planean un embarazo, nuestro mensaje es: dejen de fumar, mejoren su salud y también su salud reproductiva”, señaló Kerstin Schotte, médica de la Iniciativa Libre de Tabaco de la OMS.
El efecto también alcanza a los hombres
El problema no corresponde únicamente a la fertilidad femenina, según indica la literatura científica más reicente. La revisión de la OMS cita un análisis de 44 estudios que incluyó a más de 60.000 hombres.
En ellos, el tabaquismo apareció asociado con alteraciones reproductivas, entre ellas anomalías del semen, menor movilidad y formas anormales de los espermatozoides. También se encontraron asociaciones con problemas de erección y eyaculación.
Estos resultados coinciden con investigaciones recientes en este campo. Un metaanálisis distinto publicado recientemente en Reproductive Toxicology encontró entre los hombres fumadores una mayor frecuencia de alteraciones en el conteo y la morfología de los espermatozoides.
La nueva revisión de la OMS no establece que fumar sea la única causa de infertilidad. La fertilidad depende de múltiples factores y la evidencia disponible muestra una asociación entre el tabaquismo y un mayor riesgo reproductivo.
Incluso, el tabaquismo también aparece relacionado con resultados menos favorables en tratamientos de fertilidad.
La OMS cita investigaciones anteriores que asociaron fumar con menos embarazos y nacimientos vivos después de procedimientos de reproducción asistida, incluida la fertilización in vitro. La agencia señala que algunos análisis han estimado que las posibilidades de éxito podrían reducirse aproximadamente a la mitad entre quienes fuman.
Un metaanálisis publicado en agosto de 2026 en Journal of Gynecology Obstetrics and Human Reproduction aporta un dato significativo. El trabajo reunió 26 estudios con 16.359 mujeres sometidas a técnicas de reproducción asistida y comparó específicamente a fumadoras activas con mujeres que nunca habían fumado.
Los investigadores encontraron que las fumadoras activas tuvieron un 15% menos de probabilidad de lograr un nacimiento vivo y un 18% menos de conseguir un embarazo clínico. Sin embargo, ambos efectos perdieron significación estadística cuando se hizo un análisis restringido a la comparación entre fumadoras activas y mujeres que nunca habían fumado.
Los autores calificaron como moderada la certeza de la evidencia para nacimiento vivo y embarazo clínico y señalaron que todavía se necesitan estudios prospectivos de mayor calidad.
En ese contexto, la OMS llamó este martes a reforzar las políticas públicas relacionadas con el combate al fumado. “La publicación recomienda que los profesionales de la salud conversen con las personas y parejas que planean un embarazo sobre los riesgos que el consumo de tabaco puede representar para la salud reproductiva”, dice el comunicado.
“También insta a ofrecer apoyo basado en evidencia para ayudar a las personas a dejar de fumar, incluida la recomendación breve y habitual para abandonar el consumo de tabaco en todos los entornos de atención sanitaria”, alerta la OMS.
