
Washington, Estados Unidos. El exfiscal especial Jack Smith defendió el jueves su decisión de procesar a Donald Trump, acusándolo de participar en un “plan criminal” para anular los resultados de las elecciones presidenciales de 2020, que perdió frente al demócrata Joe Biden.
En declaraciones ante el Comité Judicial de la Cámara de Representantes, Smith dijo que su equipo de investigadores había “reunido pruebas más allá de toda duda razonable de que el presidente Trump incurrió en actividad delictiva”.
“En lugar de aceptar su derrota en las elecciones presidenciales de 2020, el presidente Trump emprendió un plan delictivo para revertir los resultados e impedir la legítima transferencia del poder”, dijo Smith.
Los republicanos, que controlan el comité, convocaron a Smith y a otros responsables para explicar sus investigaciones en esos años, tras la traumática transición política de enero de 2021, cuando Trump peleó hasta el final, incluida la invasión del Congreso por partidarios suyos.
Smith fue también el responsable de otra investigación sobre los archivos oficiales que Trump mantenía en su residencia de Mar-a-Lago (Florida), y que llevaron al FBI a allanar su mansión.
Dos de las acusaciones de Smith y su equipo sobre el comportamiento de Trump antes y después de las elecciones de 2020 fueron invalidadas por la Corte Suprema estadounidense.
El caso finalmente nunca fue juzgado, tras la llegada al poder del nuevo gobierno de Trump, hace un año.
El Departamento de Justicia, atendiendo a la sentencia de la Corte Suprema que recordaba que un presidente no puede ser encausado por acciones políticas tomadas durante su mandato, archivó la investigación.
Espionaje telefónico
Smith dijo que su decisión de presentar cargos contra Trump no tuvo intenciones políticas.
“Si hoy me preguntaran si debo procesar a un expresidente basándome en los mismos hechos, lo haría independientemente de si ese presidente fuera demócrata o republicano”, sostuvo.
“Nadie debería estar por encima de la ley en este país y la ley exigía que se le hiciera rendir cuentas” explicó.
El presidente del comité, el republicano Jim Jordan, recordó que Smith fue nombrado fiscal especial para el caso tres días después de que Trump anunciara que iba a presentarse en la reelección, en noviembre de 2022.
Una de las acciones más controvertidas de su equipo de investigadores fue solicitar en secreto los registros telefónicos de decenas de congresistas, para rastrear sus llamadas antes y durante el asalto al Congreso del 6 de enero de 2021.
El equipo del fiscal general llegó a pedir escuchas telefónicas contra el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Kevin McCarthy, en 2023, y aseguró al juez que quería obtener esas llamadas de forma secreta porque temían que se fuera a escapar.
“Siempre fue algo político”, declaró Jim Jordan, en alusión a las diversas investigaciones de Smith.
El presidente Donald Trump, que guarda un rencor especial a Smith, lo tildó de “animal desquiciado” que “no debería tener permitido ejercer la abogacía”, en una publicación este jueves en su plataforma Truth Social.
Smith presentó su informe final sobre sus investigaciones en enero de 2025, y se declaró por entonces convencido de que si no hubiera sido elegido de nuevo presidente, Trump hubiera acabado bajo condena.
Los republicanos lanzaron su propia investigación de réplica. Smith declaró, durante uno de sus testimonios bajo juramento, que Trump no tenía derecho a pensar que las elecciones de 2020 habían sido amañadas, a pesar de la primera enmienda a la Constitución, que establece la libertad de expresión.
