Copenhague, Dinamarca. Varios países europeos expresaron este sábado su indignación por declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien afirmó que los aliados de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) se mantuvieron alejados de la línea del frente en Afganistán, lo que provocó una ola de críticas y llamados a respetar el sacrificio de las fuerzas desplegadas en esa guerra.
Trump hizo los comentarios el jueves en una entrevista con Fox News, al sugerir que las tropas de la Alianza Atlántica “se mantuvieron un poco lejos de las líneas del frente”, pese a que cientos de militares europeos murieron o quedaron heridos durante la operación internacional que siguió a los atentados del 11 de setiembre de 2001.
En el Reino Unido, el primer ministro Keir Starmer calificó las declaraciones de “insultantes” y sostuvo una llamada con Trump para subrayar el costo humano del conflicto.
Según datos citados en el reporte, 457 soldados británicos murieron en Afganistán.
Tras la reacción de Londres, Trump se retractó parcialmente mediante un mensaje en su red Truth Social, donde elogió a los militares británicos y reiteró que el vínculo entre ambos países es “demasiado fuerte como para romperse jamás”.
Sin embargo, el malestar se extendió en Europa.
La jefa de gobierno de Italia, Giorgia Meloni, expresó su “estupor” y afirmó que la amistad entre aliados exige respeto como base de la solidaridad dentro de la OTAN.
En Alemania, el ministro de Defensa, Boris Pistorius, recordó que su país acudió a la solicitud de apoyo de Washington tras el ataque de 2001 y señaló que el compromiso alemán dejó 59 soldados y tres policías fallecidos, además de numerosos heridos con secuelas físicas y psicológicas.
Francia también reaccionó.
La oficina del presidente Emmanuel Macron calificó las afirmaciones de Trump como “inaceptables” y envió un mensaje de respaldo a las familias de los soldados caídos.
En Dinamarca, la primera ministra Mette Frederiksen describió como “insoportable” que se cuestione el compromiso de los militares aliados.
Además, veteranos daneses convocaron una marcha silenciosa en Copenhague para el 31 de enero en protesta por las declaraciones.
El vicepresidente de la asociación de veteranos daneses, Soren Knudsen, consideró que los comentarios representan una “traición” y sostuvo que son falsos, por lo que, a su criterio, deben ser respondidos con firmeza.